Docfav cuesta la mitad que nosotros, y no hay vuelta de hoja: su tarifa pública son 39,90 € al mes para un profesional solo y 99,90 € para un centro de seis profesionales con recepción, sin IVA. Así que la pregunta útil no es el precio. Es qué deja de hacer un programa de cuarenta euros cuando el centro crece, o cuando alguien te pide demostrar quién tocó una historia.

Alternativa a Docfav: qué mirar cuando el centro crece

Comparación con las fuentes en la mano para quien busca una alternativa a Docfav: su tarifa real con los mensajes contados, lo que su web promete y su ayuda no respalda, dónde nos gana con claridad y cuándo compensa de verdad cambiar de programa.

Sala de consulta al amanecer con vitrina de material, carro de curas y carpeta abierta Una cuota baja se compara en un minuto; lo que el programa no guarda tarda meses en notarse.

1. Quién busca una alternativa a Docfav, y por qué

1.1. El perfil que llega hasta aquí

Centros que contrataron Docfav porque era barato, sencillo y estaba funcionando la misma tarde, y que ahora tienen seis u ocho profesionales, alguien en recepción y un volumen de historias que ya no cabe en la cabeza de nadie. El programa sigue haciendo su trabajo: la agenda va, la caja cuadra y las facturas salen. Lo que empieza a chirriar es otra cosa —qué consta de lo que pasó, quién lo escribió, quién lo leyó— y eso no se nota hasta el día en que alguien lo pregunta.

1.2. Los tres motivos que se repiten

  • El rastro de la historia. Su ayuda documenta el historial de cambios de una cita. De un seguimiento clínico editado o borrado no dice nada, y borrarlo es irreversible según su propio artículo.
  • El coste de los mensajes. Su web afirma dos veces que los recordatorios van «sin coste por envío»; su ayuda cobra 0,06 € más IVA por cada mensaje automático de WhatsApp, desde el primero.
  • El centro que se profesionaliza. Menores con tutor, consentimientos que se renuevan, informes que hay que defender, una segunda sede: cosas que a un profesional solo le dan igual y a un equipo de ocho, no.

1.3. Lo que no es motivo para cambiar

El precio, desde luego, y conviene decirlo antes de que lo descubras en la tercera llamada comercial. Tampoco la facilidad de uso, donde llevan ventaja, ni el mostrador: cobrar desde la cita, pagos parciales, bonos y suscripciones están mejor rodados en Docfav que en muchos programas bastante más caros. Y si lo que te molesta es una pantalla concreta, pídeles ayuda antes de mover el centro entero: cambiar de programa cuesta semanas y se hace una vez.

2. El precio: Docfav cuesta la mitad, y hay que decirlo

2.1. Lo que cuesta Docfav

Un solo plan con todo dentro y una fórmula que se entiende en diez segundos: 39,90 € más 10 € por cada trabajador adicional. Su calculadora pública, movida en vivo en septiembre de 2026, da 39,90 € al mes para un trabajador, 69,90 € para cuatro, 99,90 € para siete y 139,90 € para once, siempre sin IVA, y el deslizador llega hasta treinta trabajadores sin pasar por un presupuesto. Pagando por año descuentan el equivalente a dos meses. Ellos mismos se anuncian como la alternativa a Eholo, y también quedan por debajo de él: si estás comparando los dos, en la alternativa a Eholo para psicología está la otra mitad del mapa.

2.2. El coste que su tarifa no enseña

Aquí hay un dato que conviene comprobar antes de firmar. Su web dice, en dos páginas distintas, que los recordatorios van incluidos «sin coste por envío» y que no se paga por mensaje. Su centro de ayuda dice lo contrario: el WhatsApp automático cuesta 0,06 € más IVA cada uno, desde el primero. Lo gratuito es el email y un «WhatsApp manual» que el profesional lanza a mano, cita a cita, desde su propio teléfono. Con una confirmación y un recordatorio por sesión para seis profesionales, eso son unos 72 € más al mes: prácticamente otra cuota encima de la cuota.

2.3. Entonces, ¿cuándo compensa cambiar?

Nuestro modelo es por centro y por módulos, desde 29 €/⁠mes por centro, IVA aparte, con el detalle en los planes y precios de obeliOmed. Un centro de seis profesionales y recepción se va a más del doble de lo que paga hoy, y eso no se arregla con matices. Compensa el día en que lo que te cuesta ya no es la cuota: una historia que no se puede auditar, un consentimiento cuya versión nadie sabe, una tarde de agenda que nadie volvió a llenar. Para ordenar la comparación sin liarte con los extras de cada uno, empieza por la guía de precios del software clínico.

¿Ya tienes software?

Antes de cambiar, te decimos qué se trae

Auditoría gratuita de migración: miramos cómo tienes hoy los datos y te decimos qué pasa a obeliOmed, qué se queda como texto, cuánto tarda y cuánto cuesta. Por escrito y sin compromiso.

3. Los recordatorios: quién manda el mensaje, y desde qué número

3.1. Los cuatro canales que describe su ayuda

Son cuatro: email, gratis y con texto editable; WhatsApp automático, de pago; mensajes de texto, también de pago y limitados a ciento sesenta caracteres; y el WhatsApp manual, gratis pero no automático. Su registro de envíos está bien hecho: se filtra por fecha y por canal, cuenta aparte los de pago y deja ver la vista previa y el historial de entrega de cada mensaje. Si un envío falla, que el sistema lo reintente o cambie de canal, su ayuda no lo dice.

3.2. De qué número sale el mensaje

Su web dice que el mensaje llega «con la identidad de tu clínica». Su ayuda dice que el WhatsApp automático sale desde un número genérico de Docfav, con plantillas predefinidas que no se editan, y que el paciente no puede responder. No es un detalle de estilo: un recordatorio al que no se puede contestar devuelve al paciente al teléfono de recepción, que es justo la llamada que se quería quitar de encima. Y las plantillas que su ayuda enumera no incluyen ninguna con botón de confirmar.

3.3. Qué debe cumplir un recordatorio que ahorra llamadas

Tres cosas, y las tres se comprueban en cinco minutos de demo, en el programa que sea. Que el mensaje salga del número de la clínica con un texto tuyo. Que el paciente confirme o cancele desde el propio mensaje y eso cambie el estado de la cita sin que nadie lo teclee. Y que, si el mensaje no llega, el sistema lo reintente y pase a email antes de rendirse. En obeliOmed los recordatorios salen por la vía oficial de WhatsApp con la clínica como titular del número, con reintento, paso a email y baja desde el propio mensaje; si mueves la cita de hora, los avisos se recolocan solos.

4. La historia clínica: notas en fila o procesos con cierre

4.1. Su unidad es el seguimiento

En Docfav la historia es una lista cronológica de seguimientos: una nota por encuentro, atada a la cita o a una fecha suelta, con un formulario de campos configurables —texto, texto largo, opción única, opción múltiple y título de sección— y una pizarra para dibujar y señalar sobre imágenes que está francamente bien resuelta. Su ayuda llama «episodio» al seguimiento abierto, pero no describe estados, ni apertura, ni cierre. Es un cuaderno ordenado, y para un profesional solo es suficiente.

4.2. Episodio con estados y diagnóstico codificado

La diferencia no es estética. En obeliOmed el paciente tiene un expediente por especialidad y, dentro, episodios con estados reales —abierto, pruebas, diagnóstico, tratamiento, cerrado— y reglas que los sostienen: un episodio no se cierra sin su código CIE-10-ES, del catálogo completo. Eso cambia dos cosas del día a día. La primera, que sabes qué procesos siguen abiertos sin leer nada. La segunda, que puedes contar cuántos pacientes con la misma patología pasaron este año. En los artículos de ayuda de Docfav no aparece ninguna clasificación de diagnósticos: el diagnóstico es texto libre.

4.3. Borrar una nota es irreversible

Su propio artículo lo dice con estas palabras: eliminar un seguimiento es irreversible y no se podrá recuperar. Y su papelera, que cubre citas, pacientes, consultas, empleados, calendarios y servicios, no cubre los seguimientos. No es un fallo escondido, está publicado; pero conviene saberlo antes de repartir permisos de borrado entre ocho personas. Aquí ningún puesto clínico borra episodios por defecto y cualquier borrado deja guardada una copia completa de lo que había, con quién lo hizo y cuándo.

5. Demostrar quién tocó una historia

5.1. Lo que su web promete y su ayuda no recoge

Su web es explícita: registro de todos los accesos y modificaciones sobre cada historia clínica, exportable para la autoridad de protección de datos, y un registro de actividades de tratamiento generado solo. En sus más de trescientos artículos de ayuda, el único historial de cambios documentado es el de una cita: creación, modificaciones, quién y cuándo. Que no esté publicado no demuestra que no exista; sí demuestra que hay que pedirlo por escrito antes de meter ahí las historias de tus pacientes.

Cajón abierto de un carro de clínica con sobres de historia y uno destapado El rastro no es que el dato no se pueda cambiar: es saber quién lo abrió y qué ponía antes.

5.2. Quién cambió qué, y quién solo miró

En obeliOmed cada cambio de una historia guarda usuario, puesto, fecha, desde dónde se hizo y, sobre todo, el valor anterior y el nuevo. Y queda registrado también quién abre una ficha sin tocar nada, que en un centro con varias especialidades es la mitad del problema. Todo se consulta desde una pantalla con filtros y se exporta con un sello de integridad si lo pide una inspección. No decimos que el dato no se pueda cambiar: se cambia, porque un profesional que se equivoca al guardar tiene que poder corregir. Lo que queda es el rastro de quién lo cambió y de qué ponía antes.

5.3. La pregunta que lo resuelve en la demo

Una sola, y no admite respuesta comercial: «enséñame quién abrió la historia de este paciente la semana pasada». Si aparece una pantalla con filtros, existe. Si aparece una explicación, no existe todavía. Haz la misma pregunta en las dos demos y apunta la respuesta literal, porque es la que tendrás que dar tú el día que pregunte un paciente, una aseguradora o un inspector. Y pide la exportación, no solo la pantalla: lo que no sale del programa no sirve de prueba.

6. Consentimientos, firma a distancia y menores

6.1. El PIN que viaja en el mismo mensaje

Docfav protege con un PIN todo documento que envía, y la idea de fondo es buena: por email llegan dos correos, uno con el documento y otro con la clave. Por WhatsApp, en cambio, su ayuda dice que el PIN y el acceso van en el mismo mensaje, así que el segundo factor deja de ser un segundo factor. Si el enlace caduca, o si sirve una sola vez, su ayuda no lo dice. Tampoco dice qué queda guardado al firmar: huella del texto, dispositivo o sello de tiempo no aparecen en ningún artículo.

6.2. La versión del texto que firmó el paciente

Este es el punto que pesa cuando una reclamación llega dos años después. En obeliOmed cada firma queda atada a la versión publicada exacta del texto que leyó el paciente, con un sello que cubre el documento, sus datos, la firma y la fecha; y si publicas una versión nueva, las peticiones pendientes se vuelven a pedir con el texto nuevo en vez de quedarse a medias. El enlace de firma a distancia sirve una sola vez, caduca solo y, si lo reenvías porque fue al número equivocado, el anterior deja de valer. De versiones del texto firmado, la ayuda de Docfav no dice nada.

6.3. Identificar al tutor antes de firmar

En Docfav el tutor legal se asocia a la ficha del menor, y el tutor principal recibe facturas, documentos y recordatorios; al enviar un documento eliges a uno de los dos, no a los dos a la vez. Que la firma exija identificar al tutor cuando el paciente es menor, su ayuda no lo dice. Aquí, por debajo de la edad umbral la firma no se cierra sin nombre, documento y parentesco del tutor, aunque la plantilla no los pida, y esos datos quedan congelados dentro del documento firmado.

Para directores de clínica

¿Tu clínica todavía gestiona esto de forma manual?

Descubre qué procesos puedes automatizar sin cambiar cómo trabajas, y cuánto tiempo recuperas cada semana.

7. La agenda cuando el centro deja de ser una consulta

7.1. Cuatro estados frente a doce

La cita de Docfav tiene cuatro estados: confirmada, sin confirmar, cancelada y no asistió. Nace «confirmada» por defecto, sin que el paciente haya hecho nada, y el «no asistió» lo pone alguien a mano. En obeliOmed la cita pasa por doce estados —solicitada, confirmada, en sala, en consulta, completada, reprogramada, cancelada por el paciente o por la clínica, no presentado— y las ausencias se marcan solas cuando pasa la hora. La diferencia se ve a fin de mes, cuando quieres saber cuántos pacientes no se presentaron de verdad y no cuántos se acordó alguien de teclear.

Fila de sillones de espera vacíos a contraluz, con un abrigo olvidado en uno Un hueco que nadie vuelve a llenar cuesta más que la diferencia de cuota de todo un año.

7.2. Avisos que se aceptan y choques que bloquean

Docfav avisa si el profesional ya tiene una cita a esa hora o si el recurso está ocupado, pero los avisos no impiden crear la cita y se pueden apagar con un interruptor. Incluso sobre una reserva de tiempo, que es su forma de bloquear, se puede agendar encima. Aquí el choque de sala veta la reserva y dice el motivo; una sobrecita solo entra si ese bloque tiene capacidad declarada, y queda marcada como sobrecita para poder medirla después. Es la diferencia entre un aviso y una regla.

7.3. El hueco que se queda vacío

Su lista de espera es una lista manual: se apunta al paciente con una nota y alguien le da cita más adelante. Cuando una cita se cancela, el horario queda libre, pero nadie avisa a nadie; su web dice que el hueco «queda disponible automáticamente para otro paciente», y eso significa que otro lo reserve si lo ve. En obeliOmed, al liberarse un hueco se avisa en cadena a los pacientes que pidieron adelantar su cita y el primero que acepta se lo queda, sin que recepción llame a nadie.

8. Dónde gana Docfav, sin adornos

8.1. Caja, bonos y suscripciones

El mostrador es suyo. Cobro desde la propia cita, pagos parciales, varios métodos a la vez, cobro masivo, reembolso, comprobante en impresora térmica y un punto verde en la agenda cuando la cita está pagada. El bono se ata a la cita, se comparte entre pacientes y se ve su devengo en pantalla; las suscripciones funcionan y las citas periódicas de grupo quedan pagadas solas. Nosotros tenemos bonos de sesiones con consumo automático y cuota recurrente, y el aviso de deuda en el panel de recepción, pero su caja de mostrador está más rodada que la nuestra.

8.2. Sesiones de grupo y permisos por paciente

Dos cosas que en un centro con varias especialidades pesan mucho. La primera: la cita de grupo con plazas es un objeto nativo en Docfav —se añaden y se quitan asistentes, la serie se repite con o sin los mismos, una plaza libre se ofrece en su portal— y la sesión de pareja se monta así. Nuestra cita admite un paciente. La segunda: pueden decidir qué profesionales ven la ficha de cada paciente, uno a uno o en bloque por etiqueta, y ocultar los datos personales con una casilla. Nosotros separamos por centro y por especialidad, no paciente a paciente.

8.3. Calendario externo, portal y papelera

Su sincronización con Google Calendar va en los dos sentidos, con subcalendarios por profesional y la opción de ocultar los datos del paciente; nosotros no la tenemos, y está en la lista de lo que queremos hacer. Su portal de reserva se inserta en la web de la clínica, admite condiciones obligatorias, formulario para pacientes nuevos, un enlace por servicio y cobro previo con la plaza bloqueada media hora. Y tienen papelera con restauración, que es fácil de explicar y de usar. Si tu problema es una de estas tres, la comparación se decide a su favor.

9. Cómo decidir sin perder tres semanas

9.1. Lleva el mismo caso a las dos demos

Un menor con tutor al que hay que firmar un consentimiento, una historia con dos notas corregidas que hay que auditar y un mes de recordatorios con los mensajes contados. Veinte minutos por demo, el mismo caso en las dos: así se ve cuál resuelve tu centro y, de paso, quién improvisa. Si vienes de otro programa, mira antes cómo cambiar el software de una clínica, el coste real de migrar de software y la parte delicada, que es migrar los historiales clínicos a otro programa; y si el producto que comparas no es Docfav, el mismo ejercicio está en la alternativa a Nubimed para tu clínica.

9.2. Las tres preguntas que sitúan

  • ¿Cuántos mensajes automáticos mando al mes y a cuánto sale cada uno? Es la pregunta que desmonta cualquier «sin coste por envío», en Docfav y en los demás.
  • ¿Puedo ver quién abrió y quién cambió una historia, y exportarlo? Que te lo enseñen en pantalla, no en un folleto.
  • ¿Qué me llevo si me voy, y en qué formato sale la historia completa? En Docfav los seguimientos se descargan de uno en uno y sin los adjuntos.

9.3. Qué aporta obeliOmed, en una línea

Prueba: de lo que se firmó, de lo que se cambió y de quién lo leyó. Con los datos en una base propia de tu clínica, servidores en España y la migración hecha por nuestro equipo, sin mover nada hasta que tú das el visto bueno. Si tu problema es la cuota, Docfav gana y mejor que lo sepas hoy. Si tu problema es demostrar lo que ha pasado en tu centro, míralo con nosotros: hay un mes de prueba y, en mensual, sin permanencia. Lo que firmas está detallado en qué incluye el contrato de suscripción.

10. Preguntas frecuentes sobre la alternativa a Docfav

¿Cuánto cuesta Docfav al mes?

Su calculadora pública, leída en septiembre de 2026, va de 39,90 € al mes para un solo trabajador hasta 329,90 € para treinta, con una fórmula sencilla: 39,90 € más 10 € por cada trabajador adicional, siempre sin IVA. Un centro de seis profesionales con recepción paga 99,90 €. Pagando por año descuentan el equivalente a dos meses. A esa cuota conviene sumarle los mensajes automáticos de WhatsApp, que su ayuda cobra a 0,06 € más IVA cada uno aunque su web los anuncie como incluidos sin coste por envío.

¿obeliOmed es más caro que Docfav?

Sí, y bastante: un centro de seis profesionales con recepción paga con nosotros más del doble de sus 99,90 €. Lo que cambia por ese dinero es la prueba de lo que pasó: registro de quién abre y quién cambia cada historia con el valor anterior, consentimiento atado a la versión exacta que leyó el paciente, episodios con diagnóstico codificado y una base de datos propia de tu clínica en servidores de España. Si tu centro no necesita nada de eso, no cambies: pagarías más por pantallas que no vas a abrir.

¿Los recordatorios de Docfav son gratis, como dice su web?

Depende del canal, y ahí está el problema. Su web afirma en dos páginas que van incluidos «sin coste por envío»; su centro de ayuda dice que el WhatsApp automático cuesta 0,06 € más IVA por mensaje desde el primero. Gratis son el email y un WhatsApp manual que alguien tiene que lanzar a mano, cita a cita, desde su propio teléfono, que es justo la tarea que un recordatorio automático viene a quitar. Para seis profesionales con confirmación y aviso, son unos 72 € al mes.

¿Se puede ver en Docfav quién modificó una historia clínica?

Su web lo promete y su ayuda solo documenta el historial de cambios de una cita: creación, modificaciones, autor y hora. De un seguimiento clínico editado no describe que quede constancia, y eliminarlo es irreversible según su propio artículo. No prueba que no exista, pero sí que no está publicado, así que conviene pedirlo por escrito junto con las condiciones del servicio. En obeliOmed cada cambio guarda quién, cuándo, desde dónde, el valor anterior y el nuevo, queda registrado quién abre una ficha sin tocarla y todo se exporta con un sello de integridad.

¿Qué pasa si cambio el texto de un consentimiento ya firmado?

Es la pregunta que hay que hacer en cualquier demo. En obeliOmed la firma queda atada a la versión publicada que el paciente leyó, con un sello que cubre el texto, sus datos, la firma y la fecha; publicar una versión nueva no altera lo firmado y las peticiones pendientes se vuelven a pedir con el texto nuevo. En Docfav su ayuda describe cómo editar la plantilla, pero no habla de versiones ni de qué ocurre con lo ya firmado cuando el texto cambia después.

¿Docfav tiene sesiones de grupo o de pareja?

De grupo sí, y bien resueltas: el servicio se marca como grupal con un número de plazas, se añaden y se quitan asistentes, la serie se repite con o sin los mismos participantes y una plaza libre puede ofrecerse en su portal de reserva. La palabra pareja no aparece en su ayuda, pero la sesión de pareja se monta como cita de grupo de dos plazas. Nuestra cita admite hoy un solo paciente, así que en esta función concreta ganan ellos sin discusión y conviene decirlo antes de la demo, no después.

¿Puedo sacar toda la historia clínica de Docfav?

Su web dice que tus datos son tuyos y puedes exportarlos cuando quieras. Su ayuda documenta el listado de pacientes a Excel, las facturas en PDF y los seguimientos de uno en uno, y añade que no es posible descargarlos de forma masiva; el PDF lleva el texto y la pizarra, no los adjuntos. Pide una exportación de prueba mientras sigues siendo cliente y que la mire quien vaya a migrarla: es media hora que evita una sorpresa cara cuando ya has firmado con otro.

¿Cómo es el cambio de Docfav a obeliOmed?

Se pide la exportación a Docfav mientras sigues de alta, se revisa qué trae de verdad y se acuerda por escrito qué se migra y qué no antes de firmar nada. Después cargamos una muestra pequeña, la revisa tu equipo y solo entonces va el resto, fuera de horario de consulta. La migración la hace nuestro equipo y nada se mueve sin tu visto bueno. Con unos miles de pacientes, tres o cuatro semanas desde la primera demo hasta trabajar con el programa nuevo es un plazo realista.

Más sobre elegir y cambiar de software clínico

Última actualización: septiembre de 2026.

Pide una demo de obeliOmed

Sin permanencia · Demo personalizada para tu especialidad · Te respondemos en menos de 24 horas.