Dentición mixta y sus fases: cómo se registra cada cambio en el odontograma
Qué es la dentición mixta vista desde el registro, cómo se anota cada fase —qué piezas cambian, cuáles aparecen sin sustituir a ninguna— y cómo se distingue una pieza ausente de una que aún no ha salido. Sin edades de referencia. Para clínicas dentales.
En la dentición mixta, cada pieza que se cae y cada una que aparece se anota con su fecha.1. Qué es la dentición mixta para el registro
La dentición mixta es el periodo en que un niño tiene en la boca piezas temporales y permanentes a la vez. Para el registro es la etapa más difícil: el odontograma tiene que mostrar dos series de números al mismo tiempo y seguir, pieza a pieza, cómo una sustituye a otra.
1.1. Dos series de números a la vez
Durante la dentición mixta conviven en el odontograma números de la serie temporal, del 51 al 85, y de la permanente, del 11 al 48. Un programa que solo sabe mostrar una de las dos obliga a elegir, y cualquier elección es falsa durante años. Cómo se registra la dentición temporal está en el odontograma infantil de la dentición temporal.
1.2. Las fases, sin calendario
El periodo se suele describir en tres fases: un primer periodo de transición, un periodo intermedio más estable y un segundo periodo de transición. Cuándo ocurre cada una varía de un niño a otro, y valorarlo es cosa de quien trata. Este artículo describe las fases por lo que cambia en el odontograma, no por la edad, que no le toca al registro.
1.3. Lo que el registro tiene que resolver
Tres cosas: anotar cada cambio en la pieza correcta y con su fecha; no confundir una pieza que falta con una que no ha llegado; y conservar la historia de las piezas temporales cuando ya no están. El marco de lo que registra cada área dental está en el registro clínico por especialidad dental.
2. El primer periodo de transición
El primer periodo de transición es el de los primeros cambios visibles. Para el registro tiene una particularidad que se olvida con facilidad: no todas las piezas nuevas sustituyen a otra.
2.1. Piezas permanentes que no sustituyen a ninguna
En este periodo suelen aparecer los primeros molares permanentes, por detrás de los molares temporales, sin que ninguna pieza temporal se caiga para dejarles sitio. En el odontograma son piezas nuevas en su propio número, sin predecesora, y se registran como tales, con la fecha en que se observaron.
2.2. Los incisivos: una caída y una salida
También suelen sustituirse en esta fase los incisivos temporales por los permanentes. Cada sustitución son dos hechos: la caída o extracción de la temporal, con su fecha, y la aparición de la permanente, en su número. Registrar solo el segundo deja la historia de la temporal sin cerrar.
2.3. Cada cambio con su fecha
Los cambios de esta fase se observan en revisiones sucesivas. Cada uno se anota el día que se observa, con quién lo observó. Un odontograma que se actualiza de golpe en una revisión, sin fechas intermedias, pierde la secuencia, que es precisamente lo que quien trata puede querer mirar.
3. El periodo intermedio: estable, pero no vacío
Entre los dos periodos de transición hay una etapa en la que la composición de la boca cambia poco. Que no cambien las piezas no significa que no haya nada que registrar.
3.1. Revisiones sin cambios de piezas
En esta fase las revisiones se centran en el estado de las piezas que hay, temporales y permanentes. Cada revisión deja su odontograma, aunque no haya piezas nuevas, para que la siguiente tenga con qué compararse.
Durante años conviven en el odontograma dos series de números, y hay que verlas a la vez.3.2. Tratamientos en las dos series
Un niño en esta fase puede necesitar tratamientos en piezas temporales y en permanentes. Cada uno se anota en la pieza correcta, con su superficie. Confundir un molar temporal con el permanente de al lado es fácil en un dibujo pequeño, y el error se arrastra durante años.
3.3. La prevención de las piezas recién salidas
Lo que se aplique como prevención en las piezas permanentes recién aparecidas se registra por pieza y superficie, con su fecha. Qué aplicar lo decide quien trata; cómo se registra está en cómo registrar los selladores y el flúor.
4. El segundo periodo de transición
El segundo periodo de transición cierra la dentición mixta. Es el que más cambios concentra en los sectores laterales, y el que termina con una boca solo de piezas permanentes.
4.1. Caninos y molares temporales sustituidos
En este periodo suelen sustituirse los caninos y los molares temporales por los caninos y los premolares permanentes. Aquí la correspondencia entre la pieza temporal y su sucesora es la más útil del registro: el 75 deja su sitio al 35, y lo que tuvo el 75 no es del 35.
4.2. Los segundos molares permanentes
Como los primeros, los segundos molares permanentes aparecen sin sustituir a ninguna pieza temporal. Se registran en su número, sin predecesora, con la fecha en que se observan.
4.3. Cuando ya no quedan temporales
El final de la dentición mixta es la revisión en la que ya no queda ninguna pieza temporal en la boca. Conviene que el odontograma lo refleje sin arrastrar piezas temporales «presentes» que se cayeron hace tiempo y que nadie dio de baja.
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5. Ausente, no erupcionada, caída o extraída
En la dentición mixta, el mismo hueco en la boca puede significar cuatro cosas distintas. Si el odontograma no las distingue, las cuenta como la misma.
5.1. Cuatro estados que no son lo mismo
| Estado | Qué afirma | Qué se pierde si se confunde |
|---|---|---|
| Aún no erupcionada | La pieza todavía no ha salido | Se cuenta como pérdida lo que es espera |
| Caída | La temporal se cayó de forma natural | Parece una extracción que nadie hizo |
| Extraída | Se extrajo en la clínica o fuera | Desaparece un acto de la historia |
| Ausente | Falta y no se espera que salga | Se oculta un hallazgo que alguien tiene que valorar |
5.2. Por qué importa distinguirlos
«Ausente» y «aún no erupcionada» no son el mismo dato, y un odontograma que los confunde afirma una pérdida donde solo hay espera. Afecta al índice de caries, a los informes y a lo que se les dice a los padres. Qué significa clínicamente que una pieza no haya salido lo valora quien trata; el registro solo tiene que decir lo que se observa.
5.3. Cuando no se sabe
A veces, en una revisión, no se puede saber si una pieza falta o está por salir. Lo honesto es anotarlo como no valorado o pendiente, no elegir uno de los estados por comodidad. Una anotación prudente se corrige después; una afirmación falsa se arrastra.
6. Dos series, dos índices y un odontograma
La dentición mixta obliga a llevar dos cuentas a la vez sin mezclarlas. Es sencillo si el odontograma distingue las series, y un lío si no.
6.1. El ceod y el CAOD, por separado
El índice de caries de la dentición temporal, el ceod, cuenta solo las piezas temporales; el CAOD, solo las permanentes. En dentición mixta se calculan los dos, cada uno con las suyas. Las fórmulas están en cómo se calcula el índice CAOD.
6.2. Un odontograma con las dos series visibles
El odontograma de un niño en dentición mixta muestra, en cada posición, la pieza que está en la boca ese día: temporal o permanente. Y guarda detrás la historia de la que ya no está.
6.3. El mismo niño en dos revisiones
Poner el odontograma de hoy al lado del de hace un año enseña qué piezas han cambiado, cuáles han aparecido y qué se ha tratado. Es la forma más clara de explicar a unos padres cómo evoluciona la boca de su hijo, con la historia delante y sin interpretaciones que no le tocan al registro.
7. Cuando algo no sigue la secuencia
No todos los niños siguen la secuencia descrita. Cuando algo no encaja, el registro no lo interpreta: lo deja escrito para que quien trata lo valore.
7.1. Lo observado, sin valoración
Una pieza temporal que sigue en la boca cuando su sucesora ya asoma, o una permanente que no aparece: se anota lo que se observa, con la fecha. Qué significa, y si hay que hacer algo, lo decide quien trata. El registro no marca piezas como «retrasadas» por su cuenta.
El registro describe lo que se observa en cada revisión, no lo que debería haber a una edad.7.2. Cuando entra la ortodoncia
A veces la dentición mixta es el momento en que se valora un tratamiento de ortodoncia. Si se inicia, es un caso propio, con su estudio y sus fases, sobre el mismo odontograma. Cómo se registra cada etapa está en qué se registra en cada fase de ortodoncia.
7.3. Golpes en esta etapa
Los traumatismos dentales son frecuentes en la infancia, y en la dentición mixta pueden afectar a una pieza temporal o a una permanente recién salida. Distinguir cuál fue es imprescindible para el seguimiento. Qué anotar el día del golpe está en qué registrar ante un traumatismo dental infantil.
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8. La familia, las revisiones y la agenda
La dentición mixta dura años y genera muchas preguntas de los padres. Un buen registro las contesta; uno malo las multiplica.
8.1. Explicar con la historia delante
Cuando unos padres preguntan por qué a su hijo no le ha salido una pieza que a su hermano sí, la respuesta clínica es del profesional. La clínica aporta lo que tiene: qué se observó en cada revisión y cuándo. Con eso, la conversación se apoya en datos y no en recuerdos.
8.2. Revisiones que se puedan comparar
El intervalo de revisión lo fija quien trata. Lo que la clínica garantiza es que cada revisión deje su odontograma completo, para compararlo con el anterior. Qué se registra en cada una está en las revisiones dentales infantiles periódicas.
8.3. Que la revisión se convierta en cita
Un intervalo anotado todavía no es una cita, y en un niño la cita la tiene que traer un adulto. Esa parte, la de la agenda y el paciente que no vuelve, está en el recall dental y la revisión periódica.
9. Qué aporta obeliOmed
Registrar la dentición mixta es, sobre todo, una cuestión de que el odontograma sepa manejar dos series a la vez. Lo que existe, y lo que no.
9.1. Lo que hay
El odontograma distingue la dentición permanente, la temporal y la mixta, en numeración FDI: piezas del 11 al 48 y del 51 al 85, visibles a la vez cuando conviven en la boca. Registra cada superficie por separado, y cada cambio queda con su autor, su fecha y el valor anterior, de modo que la historia de la pieza temporal no se pierde cuando llega la permanente.
Cuando el paciente es menor, los consentimientos los firma su tutor en el móvil con un enlace de un solo uso, con la relación de tutela registrada, y los recordatorios de revisión salen por WhatsApp y por email.
9.2. Lo que no hacemos
- No estimamos edades de erupción ni de caída, ni marcamos piezas como retrasadas.
- No decidimos nada clínico. Lo que se observa se registra; qué significa lo decide quien trata.
- Los avisos a la familia salen por WhatsApp y por email, que son los dos canales.
10. Preguntas frecuentes sobre la dentición mixta y sus fases
¿Qué es la dentición mixta?
Es el periodo en el que un niño tiene en la boca a la vez piezas temporales y piezas permanentes, entre la dentición temporal completa y la permanente. Para el registro es la etapa más exigente, porque el odontograma tiene que mostrar dos series de números a la vez —del 51 al 85 y del 11 al 48— y seguir pieza a pieza cómo una sustituye a otra, sin perder la historia de las piezas temporales que ya no están. Cuándo empieza y cuándo termina varía de un niño a otro.
¿Cuáles son las fases de la dentición mixta?
Se suele describir en tres fases. Un primer periodo de transición, en el que aparecen los primeros molares permanentes y se sustituyen los incisivos temporales. Un periodo intermedio, más estable, en el que la composición de la boca cambia poco. Y un segundo periodo de transición, en el que se sustituyen caninos y molares temporales por caninos y premolares, y aparecen los segundos molares permanentes. Cuándo ocurre cada fase varía y lo valora quien trata; para el registro, lo importante es qué pieza cambia y cuándo se observó.
¿Cómo se registra en el odontograma un molar permanente que no sustituye a ningún diente de leche?
Como una pieza nueva en su propio número, sin predecesora, con la fecha en que se observó por primera vez. Los primeros y segundos molares permanentes aparecen por detrás de los molares temporales, sin que ninguna pieza temporal se caiga para dejarles sitio. Es un detalle que se olvida con facilidad, y un odontograma que solo prevé sustituciones no tiene dónde anotarlos bien. Si no se registran al aparecer, en la siguiente revisión nadie sabe desde cuándo estaban en la boca.
¿Qué diferencia hay entre una pieza ausente y una que aún no ha salido?
«Ausente» afirma que la pieza falta y no se espera que salga; «aún no erupcionada» afirma que todavía no ha salido. En un niño en dentición mixta, la segunda situación es normal y frecuente. Si el odontograma no distingue los dos estados, cuenta como pérdida lo que solo es espera, y eso afecta al índice de caries, a los informes y a lo que se dice a los padres. Cuando no se puede saber cuál de las dos es, lo honesto es anotarlo como pendiente de valorar.
¿Se registra la caída natural de un diente de leche?
Sí, con su fecha y como caída natural, distinta de una extracción. Es el hecho que cierra la historia de esa pieza temporal, y lo que permite que la pieza permanente que aparezca después empiece la suya en su propio número. Si la caída no se registra, el odontograma sigue mostrando la pieza temporal como presente meses después, y la siguiente revisión arranca de un dibujo falso. Si la pieza se extrajo, en la clínica o fuera, se anota como extracción, que es un acto distinto con su autor.
¿Cómo se calcula el índice de caries en dentición mixta?
Por separado para cada serie. El ceod, en minúsculas, cuenta los dientes temporales cariados, extraídos u obturados; el CAOD, en mayúsculas, cuenta los permanentes cariados, ausentes u obturados. En un niño en dentición mixta se calculan los dos, cada uno con las piezas de su serie, porque sumarlos en un único número produce algo que no se puede comparar con nada. Si el odontograma distingue bien las dos denticiones y los estados de cada pieza, ambos índices se derivan de él.
¿Qué se hace si una pieza no sigue la secuencia habitual?
Se anota lo que se observa, con la fecha, sin valoración: una pieza temporal que sigue en la boca cuando su sucesora ya asoma, o una permanente que no aparece. Qué significa y si hay que hacer algo es criterio de quien trata, que puede decidir pedir pruebas o derivar. El registro no marca piezas como retrasadas por su cuenta, porque eso sería meter en la historia una valoración clínica que nadie ha hecho. Lo que sí hace es dejar la secuencia completa para que el profesional la tenga delante.
¿Cada cuánto hay que revisar a un niño en dentición mixta?
Lo decide el profesional que lo trata, según el niño; no hay una cifra universal y este artículo no la da. Lo que le corresponde a la clínica es que el intervalo quede escrito en la ficha, con quién lo fijó, que se convierta en una cita y que alguien vea a los niños que se han pasado de fecha, teniendo en cuenta que la cita la tiene que traer un adulto. Cada revisión, además, tiene que dejar su odontograma completo para que la siguiente se pueda comparar con ella.
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Última actualización: septiembre de 2026.