En la ficha pone «placa: 35 %» en marzo y «placa: 22 %» en septiembre. Parece una mejora clara, hasta que se descubre que en marzo se contaron cuatro caras por diente con revelador y en septiembre seis sitios durante el sondaje, sin teñir. Son dos números que se llaman igual y no miden lo mismo, y nadie dejó escrito cuál era cuál.

Índice de placa de O’Leary: cómo se calcula y cómo se registra

Qué es el índice de placa de O’Leary, cómo se hace y cómo se calcula, en qué se diferencia de otras formas de medir la placa y qué tiene que guardar el registro para que el porcentaje de una visita se pueda comparar con el de la siguiente.

frasco de revelador de placa violeta con cuentagotas junto a un vasito desechable Sin revelador solo se ve la placa gruesa; con él, también la fina del margen de la encía.

1. Qué es el índice de placa de O’Leary

El índice de placa de O’Leary es una de las formas más usadas de medir cuánta placa hay en la boca de un paciente en una visita concreta. Su éxito se debe a que es sencillo, rápido y se entiende de un vistazo: un porcentaje.

1.1. Un registro publicado en 1972

El método lo publicaron Timothy O’Leary, R. B. Drake y J. E. Naylor en «The plaque control record», en el Journal of Periodontology de 1972. Su nombre original lo dice todo: es un registro de control de placa, pensado para seguir la higiene del paciente de una visita a otra.

1.2. Para qué sirve

El índice mide la placa que el paciente no consigue eliminar en casa. Su valor está menos en el número de un día que en su evolución: si el porcentaje baja entre visitas, la higiene mejora; si sube, algo ha cambiado. Por eso es tan habitual en el seguimiento de pacientes periodontales.

1.3. Registro, no criterio clínico

Este artículo cuenta el método tal como se publicó y cómo registrarlo. Qué porcentaje es aceptable para un paciente concreto, y qué hacer si no lo es, lo decide quien lo trata. El registro tiene una tarea más modesta: que el número se haya obtenido siempre igual y que se sepa cómo.

2. Cómo se hace, según el método publicado

El método es sencillo, y precisamente por eso se aplica con variaciones que lo cambian sin que nadie lo diga. Conviene tener clara la versión descrita para saber cuándo se está usando otra.

2.1. Con revelador de placa

La placa es casi transparente, así que el método empieza tiñéndola con una solución reveladora. Tras enjuagarse el paciente, lo que queda teñido es placa. Sin revelador, lo que se mide es la placa que se ve a simple vista, que es menos, y el porcentaje no es comparable con uno obtenido tiñendo.

2.2. Cuatro superficies por diente

En la forma en que se describe y se aplica habitualmente, se examinan cuatro superficies de cada diente: mesial, distal, vestibular y lingual o palatina. En cada una se mira si hay placa teñida en la zona donde el diente se une a la encía, no en el resto de la superficie.

2.3. Sí o no, sin grados

Cada superficie se anota como con placa o sin placa. No se gradúa la cantidad: una línea fina de placa en el margen cuenta igual que una capa gruesa. Esa simplicidad es la que hace el índice rápido y reproducible, y la que lo distingue de los índices que puntúan el grosor de la placa.

modelo de arcada con franjas violetas junto a la encía en algunas caras de los dientes Cada superficie se anota con placa o sin placa en la unión con la encía, sin graduar cuánta.

3. Cómo se calcula el porcentaje

El cálculo es una división, y la única decisión delicada es qué entra en el denominador. De ella depende que dos porcentajes se puedan comparar.

3.1. La fórmula

El índice es el número de superficies con placa dividido entre el número de superficies examinadas, multiplicado por cien. El denominador son las superficies de los dientes presentes: cuatro por cada diente que hay en la boca.

3.2. Un ejemplo

Un paciente con veinticuatro dientes tiene noventa y seis superficies que examinar. Si treinta de ellas tienen placa en el margen, su índice es treinta entre noventa y seis: algo más del treinta y uno por ciento. Si en la visita siguiente conserva los mismos dientes y la placa aparece en dieciocho superficies, el índice baja a menos del diecinueve.

3.3. Los dientes ausentes no cuentan

Los dientes que faltan no tienen superficies que examinar y no entran en el cálculo. Por eso el denominador cambia si el paciente pierde un diente entre dos visitas, y el porcentaje puede moverse sin que la higiene haya cambiado. Un registro que guarda las superficies una a una permite verlo.

El registro de control de placa de O’Leary, paso a paso
PasoQué se haceQué se registra
1Teñir la placa con revelador y enjuagarQue se usó revelador
2Examinar mesial, distal, vestibular y lingual de cada dienteLas superficies examinadas
3Mirar si hay placa en la unión con la encíaSí o no en cada superficie
4Contar superficies con placa y superficies examinadasLos dos recuentos
5Dividir y multiplicar por cienEl porcentaje, con su fecha y su autor

4. Variantes y otras formas de medir la placa

El nombre «O’Leary» se usa a menudo para cosas que no son exactamente el método publicado. Y hay otras formas de medir la placa, igual de legítimas, que dan números distintos.

4.1. Variantes con más zonas por diente

Algunas clínicas y estudios aplican el mismo principio dividiendo cada diente en seis zonas en lugar de cuatro. Es una variante razonable, pero no da el mismo número: cambia el denominador y cambian las zonas examinadas. Si se usa, conviene llamarla por lo que es y no mezclarla con la de cuatro superficies.

4.2. Índices que gradúan la cantidad

Otros índices no se limitan a anotar si hay placa: puntúan cuánta hay, en una escala. Dicen algo distinto y se usan con otros fines. Ninguno es mejor ni peor; lo que no se puede es comparar el resultado de uno con el de otro como si fueran la misma medida.

4.3. La placa durante el sondaje

El periodontograma también registra la placa, sitio a sitio, en los seis sitios de cada diente que se sondan. El porcentaje que sale de ahí se calcula sobre los sitios sondados, no sobre cuatro superficies con revelador, y es otro número. Qué registra ese periodontograma, en qué registra un periodontograma.

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5. Lo que el registro tiene que guardar

Un porcentaje suelto en la ficha es el registro más pobre posible. Con muy poco más, el mismo dato sirve para comparar, para explicar y para detectar errores.

5.1. Superficie a superficie

Guardar solo el porcentaje pierde la información más útil: dónde está la placa. Guardar cada superficie con su sí o su no permite ver que la placa se concentra siempre en las caras linguales de los molares inferiores, que es justo lo que hay que enseñar al paciente.

5.2. El método, declarado

El registro tiene que decir con qué método se obtuvo el número: cuatro superficies con revelador, seis zonas, placa durante el sondaje. Sin esa etiqueta, dos porcentajes de la misma ficha pueden estar midiendo cosas distintas y nadie lo sabrá al compararlos.

5.3. Fecha, autor y revelador

Como cualquier exploración, el índice lleva su fecha y quién lo hizo. Y conviene anotar si se usó revelador, porque es la diferencia que más cambia el resultado y la que menos se nota al leer la ficha años después.

6. Comparar la placa entre visitas

El índice de placa existe para compararse. Las condiciones son las mismas que para cualquier medida clínica: mismo método, mismo denominador y los datos de cada visita conservados.

6.1. Mismo método, mismo denominador

Dos porcentajes solo se comparan si se obtuvieron igual. Si en una visita se examinaron cuatro superficies con revelador y en otra seis sitios sin teñir, la diferencia entre los dos números no dice nada de la higiene del paciente. La misma lógica, aplicada al sondaje, está en comparar periodontogramas entre revisiones.

6.2. Dónde está la placa, no solo cuánta

Con el registro superficie a superficie, la comparación dice además dónde ha mejorado y dónde no. Un porcentaje que baja puede esconder una zona que sigue igual, y esa zona es la que más interesa en la siguiente instrucción de higiene.

6.3. Los datos de cada visita, conservados

Para ver la evolución hay que conservar cada índice con su fecha, no sobrescribir el anterior. Una ficha que solo guarda «el índice de placa» como un campo con el último valor impide cualquier seguimiento. La idea general, para cualquier dato clínico, en ver la evolución dentro de un episodio clínico.

7. El índice como herramienta con el paciente

Además de un dato clínico, el índice de placa es una herramienta de comunicación. Pocas cosas explican mejor a un paciente dónde falla su higiene que ver las superficies teñidas.

7.1. El mapa de superficies

El registro superficie a superficie permite enseñarle al paciente dónde queda la placa, visita tras visita. Es mucho más eficaz que un porcentaje, que no le dice qué hacer, y sirve para que la instrucción de higiene se centre en lo que de verdad falla. Quién puede darla y con qué límites, en qué puede hacer un higienista dental.

lavabo de clínica con un vaso desechable y un cepillo de viaje junto al grifo El índice mide lo que el paciente consigue en casa, entre una visita y la siguiente.

7.2. En el mantenimiento periodontal

En los pacientes periodontales, la higiene forma parte del propio mantenimiento, y el índice de placa es el dato que la sigue entre visitas. Cómo se organiza ese mantenimiento y dónde se registra su intervalo, en cada cuánto hacer el mantenimiento periodontal.

7.3. Sin prometer un número

El índice mide cómo llega la boca a la visita; no es una meta comercial ni una promesa. Qué objetivo tiene sentido para cada paciente es criterio de quien lo trata, y el registro solo tiene que hacer que el número sea fiable y comparable.

8. Los errores de registro más frecuentes

Los errores del índice de placa casi nunca están en la división. Están en lo que se cuenta y en lo que no se dice.

8.1. Mezclar métodos bajo el mismo nombre

Llamar «O’Leary» a cualquier porcentaje de placa es el error de origen. Si la clínica usa varias formas de medir, cada una tiene que tener su nombre en el registro.

8.2. Contar sin revelador

Sin teñir, la placa fina del margen pasa desapercibida y el porcentaje sale más bajo. Si unas veces se tiñe y otras no, la evolución del índice refleja el revelador, no la higiene.

8.3. Calcular sobre una boca teórica

Dividir entre las superficies de una dentición completa, y no entre las de los dientes presentes, hace que el porcentaje de un paciente con ausencias salga falsamente bajo. El denominador son siempre las superficies realmente examinadas.

  • El método declarado: cuatro superficies, seis zonas o placa durante el sondaje.
  • Si se usó revelador, en cada índice.
  • Cada superficie con su sí o su no, no solo el porcentaje.
  • El denominador real: las superficies de los dientes presentes.
  • Fecha y autor de cada índice.
  • Cada visita conservada, sin sobrescribir la anterior.

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9. Qué aporta obeliOmed

Lo que se mide y cómo se mide importa más que el nombre del índice. Esto es exactamente lo que hay, y lo que no.

9.1. La placa, en el periodontograma

El periodontograma de obeliOmed registra la placa en cada uno de los seis sitios sondados de cada diente, junto al sondaje, el margen, el sangrado, la supuración y el cálculo. El porcentaje de placa se calcula sobre los sitios sondados: es un porcentaje de sitios del sondaje, no de cuatro superficies por diente con revelador, y se lee como lo que es.

Cada exploración, al cerrarse, queda como registro, y dos exploraciones cerradas se comparan sitio a sitio, solo donde se sondó en las dos.

9.2. Dentro de la historia

La placa vive en la misma historia que el odontograma, el periodontograma completo y el plan de tratamiento. El registro dental entero, en qué registrar en la historia clínica dental.

9.3. Lo que no hacemos

  • No calculamos un índice de cuatro superficies con revelador. El porcentaje que damos es el de los sitios sondados.
  • No fijamos un objetivo de placa para ningún paciente: es criterio de quien lo trata.
  • No decidimos nada clínico. Guardamos el dato y su evolución.

10. Preguntas frecuentes sobre el índice de placa de O’Leary

¿Qué es el índice de placa de O’Leary y quién lo publicó?

Es un registro de control de placa publicado por Timothy O’Leary, R. B. Drake y J. E. Naylor en el Journal of Periodontology en 1972, con el título «The plaque control record». Sirve para medir la placa que el paciente no consigue eliminar en casa y seguir su evolución de una visita a otra. Se basa en teñir la placa, examinar varias superficies de cada diente y anotar en cada una si hay placa en la zona de unión con la encía. El resultado se expresa como un porcentaje de superficies con placa sobre las examinadas.

¿Cómo se calcula el índice de placa de O’Leary?

Se divide el número de superficies con placa entre el número de superficies examinadas y se multiplica por cien. En la forma habitual se examinan cuatro superficies por diente, mesial, distal, vestibular y lingual, así que un paciente con veinticuatro dientes tiene noventa y seis superficies. Si treinta tienen placa en el margen, el índice es de algo más del treinta y uno por ciento. Los dientes ausentes no cuentan: el denominador son siempre las superficies de los dientes que el paciente conserva y que se han examinado.

¿Hace falta revelador de placa para el índice de O’Leary?

El método se basa en teñir la placa con una solución reveladora, porque la placa es casi transparente y buena parte no se ve a simple vista. Sin revelador se mide solo la placa visible, que es menos, y el porcentaje sale más bajo. Por eso un índice obtenido con revelador no es comparable con otro obtenido sin él. Si en una clínica unas veces se tiñe y otras no, la evolución del índice acaba reflejando el uso del revelador y no la higiene del paciente. Conviene anotar siempre si se usó.

¿El índice de O’Leary gradúa la cantidad de placa?

No. Cada superficie se anota solo como con placa o sin placa en la zona de unión con la encía, sin graduar si hay mucha o poca: una línea fina cuenta igual que una capa gruesa. Esa sencillez lo hace rápido y reproducible entre profesionales. Existen otros índices que sí puntúan la cantidad o el grosor de la placa en una escala, y dicen algo distinto. Los dos tipos son útiles, pero sus resultados no se pueden comparar entre sí como si fueran la misma medida de la higiene.

¿Es lo mismo el índice de O’Leary que la placa del periodontograma?

No. El registro de O’Leary examina, en su forma habitual, cuatro superficies por diente después de teñir la placa. El periodontograma registra la placa en los seis sitios que se sondan en cada diente, a menudo sin revelador, y su porcentaje se calcula sobre los sitios sondados. Son dos números distintos, y los dos pueden ser útiles. Lo importante es que el registro diga de cuál se trata, porque comparar el porcentaje de una visita medido de una forma con el de otra medido de la otra no dice nada.

¿Qué hay que guardar en la ficha además del porcentaje de placa?

Cada superficie examinada con su sí o su no, el método usado, si se empleó revelador, la fecha y el profesional. El porcentaje solo pierde la información más útil, que es dónde está la placa: con el registro superficie a superficie se ve, por ejemplo, que se concentra siempre en las caras linguales de los molares inferiores, y eso orienta la instrucción de higiene. Además, cada índice tiene que conservarse con su fecha, sin sobrescribir el anterior, para poder seguir la evolución del paciente.

¿Por qué puede cambiar el índice de placa sin que cambie la higiene?

Por tres motivos habituales. Porque cambió el método, por ejemplo de cuatro superficies con revelador a seis sitios durante el sondaje. Porque unas veces se usó revelador y otras no. Y porque cambió el denominador: si el paciente pierde un diente entre dos visitas, sus superficies dejan de contar y el porcentaje se mueve. Por eso el registro tiene que declarar el método y el uso del revelador, y guardar las superficies una a una, para que cualquier cambio se pueda explicar al leerlo.

¿Qué porcentaje de placa se considera aceptable en un paciente?

Es una decisión clínica que depende de cada paciente, de su situación periodontal y del tratamiento que esté recibiendo, y la toma el profesional que lo trata. Este artículo no fija ningún objetivo. Lo que sí le corresponde al registro es que el número se obtenga siempre de la misma forma, que se sepa cómo se obtuvo y que se conserve visita a visita, de modo que quien trata pueda ver la evolución real del paciente y decidir con datos comparables, no con porcentajes medidos de formas distintas.

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Última actualización: septiembre de 2026.