El informe de derivación: qué debe incluir, quién lo firma y cómo se estructura
Los campos obligatorios del informe de derivación, el motivo clínico, los hallazgos relevantes, los estudios adjuntos, el grado de urgencia y la firma del profesional que refiere. Cómo se escribe para que el destinatario actúe sin llamar.
El informe de derivación es un puente: lo que el remitente encontró, lo que hizo y la pregunta concreta que le traslada al destinatario.
1. Qué es el informe de derivación y cuándo se genera
El informe de derivación es el documento que un profesional sanitario emite cuando refiere a un paciente a otro profesional, a otra especialidad o a otro centro. Es el puente entre el que detecta un problema y el que lo va a resolver. La guía de documentos clínicos lo sitúa entre los documentos de coordinación asistencial.
1.1. Derivación como acto de coordinación
Derivar no es transferir la responsabilidad: es compartirla. El profesional que deriva sigue siendo responsable de lo que hizo hasta ese momento, y el que recibe asume la responsabilidad de lo que haga a partir de ahí. El informe de derivación es el documento que marca esa frontera: lo que se encontró, lo que se hizo, lo que queda por hacer y por qué se refiere al otro profesional. Sin ese documento, la frontera no existe y la responsabilidad se diluye.
1.2. Cuándo se genera un informe de derivación
Se genera cuando un profesional necesita que otro profesional valore, diagnostique o trate algo que está fuera de su competencia o de los recursos de su centro. Un médico de primaria que detecta una lesión retiniana lo refiere al oftalmólogo. Un oftalmólogo que sospecha una patología neurológica lo refiere al neurólogo. Un psicólogo que detecta un cuadro que requiere medicación lo refiere al psiquiatra. En todos los casos, el informe cuenta por qué se refiere y qué tiene que saber el destinatario para no empezar de cero.
2. Los campos obligatorios del informe de derivación
El informe de derivación no tiene un modelo normativo tan detallado como el informe de alta, pero los campos que lo hacen útil —y que las auditorías buscan— están bien definidos por la práctica clínica y las guías del SNS.
2.1. Datos del paciente y del remitente
Nombre y apellidos del paciente, fecha de nacimiento o edad, número de historia clínica y datos de contacto. Datos del profesional remitente: nombre, especialidad, centro, número de colegiado y datos de contacto. El destinatario necesita poder contactar al remitente si tiene dudas sobre el informe: un informe sin datos de contacto del remitente es un informe que puede generar una segunda consulta inútil.
2.2. Motivo de la derivación y hallazgos relevantes
El motivo de la derivación es el campo más importante del informe: la pregunta concreta que el remitente le hace al destinatario. No es «valorar paciente»: es «valorar lesión pigmentada en retina temporal inferior OD, detectada en revisión rutinaria, sin síntomas». Los hallazgos relevantes son los datos que el remitente ya tiene y que el destinatario necesita para no repetir: exploración realizada, pruebas hechas, tratamientos previos y su resultado. La anamnesis del paciente proporciona el contexto clínico que el informe resume.
2.3. Tratamiento actual y alergias
La medicación que el paciente toma actualmente, las alergias medicamentosas conocidas y cualquier dato relevante para la seguridad del paciente en la nueva consulta. Si el paciente toma anticoagulantes y el destinatario va a hacer una biopsia, necesita saberlo antes de citarlo. Si tiene alergia al contraste yodado y el destinatario va a pedir un TAC con contraste, necesita saberlo. Cada dato de seguridad que falta en el informe es un riesgo que se transfiere sin aviso.
3. Quién firma el informe y qué responsabilidad asume
El informe de derivación lo firma el profesional que refiere al paciente. La firma vincula al remitente con la decisión de derivar y con la información que proporciona al destinatario.
3.1. La responsabilidad del remitente
El remitente es responsable de la decisión de derivar (o de no derivar), de la información que proporciona en el informe y de la urgencia que le asigna. Si un remitente cataloga una derivación como ordinaria cuando debería ser preferente, y el retraso causa un daño al paciente, la urgencia asignada en el informe es una prueba documental. Si el informe omite un hallazgo que el remitente conocía y que el destinatario necesitaba, la omisión es responsabilidad del remitente.
3.2. La responsabilidad del destinatario
El destinatario asume la responsabilidad desde que recibe al paciente. Pero si actúa basándose en un informe incompleto o erróneo, y el daño se debe a la información que faltaba o estaba mal, la responsabilidad se comparte. El informe de derivación es el contrato entre los dos: lo que uno sabe y lo que el otro necesita saber.
Para directores de clínica
¿Tu clínica todavía gestiona esto de forma manual?
Descubre qué procesos puedes automatizar sin cambiar cómo trabajas, y cuánto tiempo recuperas cada semana.
4. El grado de urgencia y su efecto en la derivación
El informe de derivación debe indicar el grado de urgencia de la valoración. La urgencia determina el plazo en que el destinatario debe ver al paciente.
4.1. Urgente, preferente y ordinaria
La derivación urgente requiere atención inmediata o en las primeras horas: un desprendimiento de retina, una sospecha de tumor con sangrado activo, un cuadro psicótico agudo. La preferente requiere atención en días, no en semanas: una lesión sospechosa de malignidad, una pérdida visual progresiva rápida. La ordinaria es la que admite la demora normal del circuito: una revisión de una miopía estable, una segunda opinión sobre un tratamiento crónico. El grado de urgencia que consta en el informe es lo que el destinatario usa para priorizar la cita.
4.2. Cuando la urgencia cambia entre la derivación y la cita
Si entre el momento de la derivación y la cita con el destinatario el paciente empeora, el remitente actualiza el grado de urgencia y lo comunica. Un informe de derivación ordinaria emitido hace tres semanas no refleja un empeoramiento ocurrido ayer. El sistema de derivación necesita un canal para actualizar la urgencia sin generar un nuevo informe completo: una nota de actualización vinculada al informe original.
El grado de urgencia que consta en el informe determina el plazo en que el destinatario debe ver al paciente: urgente, preferente u ordinaria no son etiquetas, son plazos.
5. Los estudios adjuntos: qué se envía y qué no
El informe de derivación puede adjuntar estudios complementarios que el remitente ya realizó: analíticas, imágenes, informes de otras especialidades. Los adjuntos evitan que el destinatario repita pruebas que ya están hechas.
5.1. Qué adjuntar y cómo
Se adjuntan los estudios relevantes para la pregunta de la derivación. Si derivas por una lesión retiniana, adjuntas la retinografía y la OCT, no la analítica completa del año pasado. Si derivas por una sospecha de tumor, adjuntas las imágenes y los informes de radiología, no la historia clínica entera. La selección de adjuntos es parte de la calidad del informe: demasiados saturan al destinatario; demasiado pocos le obligan a repetir. La protección de los adjuntos sigue las mismas reglas que el resto de la documentación clínica bajo el RGPD.
5.2. Lo que no se debe adjuntar
La historia clínica completa no se adjunta: se envía un resumen con los datos relevantes para la derivación. Los datos de otros episodios que no tienen relación con el motivo de la derivación no se envían: es un principio de minimización de datos del RGPD. Si el destinatario necesita más información, la pide, y el remitente decide qué es relevante enviar. El informe de derivación no es un volcado: es una selección clínica.
6. Derivación entre privada y pública: lo que cambia
La derivación entre la sanidad privada y la pública tiene particularidades que afectan al formato del informe y al circuito que sigue.
6.1. De privada a pública
Un paciente atendido en una clínica privada que necesita una valoración en el sistema público necesita un informe de derivación del profesional privado que su médico de primaria del SNS pueda usar para solicitar la interconsulta. El médico de primaria no tiene acceso a la historia clínica del centro privado: solo tiene el informe. Si el informe no es suficiente, el médico de primaria tiene que repetir la exploración o las pruebas, y el paciente pierde tiempo. Un informe de derivación de privada a pública bien hecho evita esa repetición.
6.2. De pública a privada
La derivación de pública a privada es menos frecuente y más informal: el paciente suele acudir por iniciativa propia con un informe del sistema público. Pero el principio es el mismo: el profesional privado necesita saber qué se hizo, qué se encontró y qué queda pendiente. Un informe del sistema público dirigido «a quien corresponda» cumple la función si tiene los campos completos. La historia clínica del centro privado registra el informe de procedencia como antecedente.
Demo configurada para tu especialidad
30 minutos con datos reales de tu tipo de clínica. Sin ejemplos genéricos.
7. El informe de respuesta: el cierre del circuito
El informe de respuesta —o contrainforme— es el documento que el destinatario envía al remitente después de valorar al paciente. Cierra el circuito que la derivación abrió.
7.1. Qué incluye el informe de respuesta
El informe de respuesta incluye el diagnóstico del destinatario, las pruebas realizadas, el tratamiento indicado y el plan de seguimiento: quién va a seguir al paciente (el destinatario, el remitente o ambos) y cuándo. Es el documento que le dice al remitente qué se encontró y qué se hizo con su pregunta. Sin informe de respuesta, el remitente no sabe si el paciente fue visto, qué le diagnosticaron ni quién lo está siguiendo. El informe de alta del destinatario cumple esta función cuando la valoración se completa en un solo episodio.
7.2. Cuando el circuito se rompe
El circuito se rompe cuando el destinatario no envía informe de respuesta, cuando el paciente no acude a la cita del destinatario, o cuando el remitente no lee la respuesta. Las tres rupturas son frecuentes y las tres tienen consecuencias: un paciente que se queda en tierra de nadie, un remitente que sigue esperando una respuesta que ya llegó, un destinatario que trató al paciente pero nadie lo sabe. El sistema de derivación necesita un mecanismo para detectar y resolver estas rupturas.
8. Cómo se implanta un sistema de derivación que funcione
Un sistema de derivación que funcione no depende solo del informe: depende de un circuito que garantice que el informe llega, que el paciente se cita, que el destinatario responde y que el remitente recibe la respuesta.
8.1. Plantilla estructurada con motivo obligatorio
La plantilla de derivación tiene el motivo como campo obligatorio: no se puede generar un informe de derivación sin la pregunta concreta. Los campos de urgencia, alergias y medicación se prellenan desde el episodio del paciente. Los adjuntos se seleccionan desde los estudios que ya están en la historia clínica, sin tener que buscarlos ni escanearlos. Si falta un campo obligatorio, el sistema no permite firmar.
8.2. El indicador: circuitos completos y tiempo de cierre
Mide el porcentaje de derivaciones con informe de respuesta recibido y el tiempo medio entre la derivación y la respuesta. El primero mide si los circuitos se cierran; el segundo mide si se cierran a tiempo. Una derivación preferente con respuesta a los tres meses es un circuito técnicamente cerrado pero clínicamente inútil. La seguridad de los datos en el circuito de derivación es crítica: los adjuntos viajan entre centros y su protección es responsabilidad de ambos.
9. Qué aporta obeliOmed al circuito de derivación
El informe de derivación en obeliOmed se genera desde el episodio del paciente: el sistema ya tiene los datos del paciente, la exploración, los hallazgos y los estudios complementarios realizados.
9.1. Generación con adjuntos seleccionados y urgencia obligatoria
El profesional selecciona el motivo de la derivación, elige los estudios adjuntos desde los que ya están en la historia clínica y marca el grado de urgencia. El sistema valida que el motivo sea concreto (no un campo vacío ni un «valorar paciente» genérico) y que los datos de contacto del remitente estén completos. El informe se firma electrónicamente con sellado de tiempo.
9.2. Seguimiento del circuito y alerta de respuesta pendiente
Cuando se genera una derivación, el sistema registra que hay un circuito abierto. Si pasa el plazo esperado sin informe de respuesta, el sistema avisa al remitente de que la derivación está pendiente de cierre. No es una funcionalidad de envío: es una funcionalidad de seguimiento que impide que el paciente se pierda en el circuito. Si el destinatario responde, el informe de respuesta se vincula a la derivación original y el circuito se cierra.
El circuito se cierra cuando el destinatario responde: sin informe de respuesta, el remitente no sabe si el paciente fue visto ni qué se decidió.
10. Preguntas frecuentes sobre el informe de derivación
¿Es obligatorio derivar por escrito o vale una llamada?
La derivación verbal existe y se usa en situaciones urgentes: un oftalmólogo que llama al neurólogo porque sospecha un ictus no espera a escribir un informe. Pero la derivación verbal no sustituye al informe escrito: lo complementa. La llamada avisa; el informe documenta. Sin informe, no hay registro de qué se refirió, por qué, qué datos tenía el remitente ni qué urgencia le asignó. Si después hay una reclamación, la llamada no se puede probar pero el informe sí. La recomendación es clara: llamar cuando la urgencia lo requiera y enviar el informe escrito lo antes posible después de la llamada, vinculándolo al mismo episodio del paciente.
¿Puede el paciente llevar él mismo el informe de derivación?
Sí, y es la práctica habitual en la sanidad privada: el paciente recibe una copia del informe y lo lleva al profesional al que ha sido derivado. En el circuito público, la derivación suele ser electrónica (de sistema a sistema). En la privada, el informe lo entrega el remitente al paciente, y el paciente lo entrega al destinatario. El riesgo es que el paciente pierda el informe, lo entregue a otro profesional por error o no acuda a la cita. El informe queda en la historia clínica del centro remitente en cualquier caso, y el paciente puede pedir una copia si lo pierde.
¿Qué pasa si el paciente no acude a la cita del destinatario?
Si el paciente no acude a la cita del profesional al que fue derivado, el circuito queda abierto: la derivación se emitió pero no se resolvió. El remitente no recibe informe de respuesta porque no hubo consulta. Si el sistema de derivación tiene seguimiento, detecta que el circuito sigue abierto y avisa al remitente. Si no lo tiene, el remitente asume que el paciente fue visto y espera una respuesta que nunca llega. La responsabilidad del remitente no desaparece porque el paciente no acuda: si la derivación era urgente y el paciente no acudió, el remitente debería intentar contactarlo para asegurar que recibió la cita.
¿El informe de derivación se conserva como parte de la historia clínica?
Sí. El informe de derivación forma parte de la historia clínica del paciente tanto en el centro del remitente como en el del destinatario (si lo recibe). Se conserva durante el mismo plazo que el resto de la historia clínica: un mínimo de cinco años desde la última asistencia según la Ley 41/2002, ampliable por la normativa autonómica. El informe de respuesta del destinatario también se conserva en ambos centros. Los dos documentos juntos —derivación y respuesta— reconstruyen el circuito completo de la coordinación asistencial.
¿Puede un enfermero emitir un informe de derivación?
Depende del tipo de derivación. Un enfermero puede referir a un paciente a un médico dentro del mismo centro —la enfermera de triaje que refiere al médico de urgencias—, y eso puede documentarse con una nota de derivación interna. Pero un informe de derivación entre especialidades o entre centros, con solicitud de valoración médica, lo emite un profesional habilitado para esa solicitud: un médico, un odontólogo en su ámbito o, en determinados supuestos regulados, un enfermero especialista. La clave no es el título sino la competencia: si el enfermero está habilitado para detectar la necesidad de derivación y documentarla, puede hacerlo dentro de su marco competencial.
¿Cómo se protegen los datos del paciente cuando el informe viaja entre centros?
El informe de derivación contiene datos de salud de categoría especial bajo el RGPD. Cuando viaja entre centros, los dos centros son responsables de su protección. Si el informe lo lleva el paciente en papel, el riesgo de pérdida es del paciente. Si se envía por correo electrónico, debe ir cifrado. Si se envía por un sistema electrónico de interconsulta, el sistema garantiza la trazabilidad del envío y la recepción. En la práctica, la derivación en papel sigue siendo la más frecuente en la privada, y la protección depende de que el paciente lo custodie. Un informe en sobre cerrado dirigido al destinatario reduce el riesgo de lectura por terceros no autorizados.
¿Es lo mismo un informe de derivación que un informe de interconsulta?
En la práctica, se usan como sinónimos, pero hay un matiz. La interconsulta es una solicitud de opinión: el remitente pide la valoración del destinatario pero mantiene la responsabilidad sobre el paciente. La derivación transfiere la atención al destinatario: el paciente pasa a ser atendido por el profesional al que se le refiere. En ambos casos, el documento tiene los mismos campos —motivo, hallazgos, urgencia, adjuntos, firma— y el circuito necesita la misma respuesta. La diferencia es quién sigue al paciente después: en la interconsulta, el remitente; en la derivación, el destinatario o ambos según se acuerde.
¿Puede el destinatario rechazar una derivación?
Sí, si considera que la derivación no es adecuada para su especialidad o competencia. Un oftalmólogo al que le derivan un paciente con dolor de espalda puede devolver la derivación explicando que no es de su competencia. Un dermatólogo al que le derivan una lesión que claramente no es dermatológica puede hacer lo mismo. El rechazo se documenta con un informe de respuesta que explica por qué la derivación no es adecuada y sugiere la especialidad correcta. No rechazar y no atender es peor que rechazar y redirigir: el paciente queda en un circuito roto sin que nadie lo sepa.
Pide una demo de obeliOmed
Sin permanencia · Demo personalizada para tu especialidad · Te respondemos en menos de 24 horas.
Más sobre documentos clínicos

El parte quirúrgico: contenido obligatorio y firmas que lo validan
Los campos que debe incluir el acta de una intervención, las firmas de cirujano, anestesista y enfermero, los…
Leer artículo →
El justificante de asistencia: requisitos legales y quién lo expide
Qué campos lleva un justificante de asistencia, quién puede expedirlo, para qué sirve a efectos laborales y por…
Leer artículo →
Anamnesis en clínica privada: contenido obligatorio y campos que no pueden faltar
Los campos mínimos que toda anamnesis debe incluir, quién la firma, cuánto se conserva y qué consecuencias tiene…
Leer artículo →Información adicional
- Documentos clínicos: qué debe contener cada uno, quién lo firma y cuánto se guarda
- El informe de alta: contenido obligatorio y plazo de entrega
Última actualización: septiembre de 2026.
Referencias
- Ley 41/2002, de 14 de noviembre: reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica.
- RD 1093/2010, de 3 de septiembre: por el que se aprueba el conjunto mínimo de datos de los informes clínicos en el SNS.
Última actualización: septiembre de 2026.