Día cinco del mes: la gerente pasa dos tardes cruzando la agenda, la caja y los albaranes del laboratorio para liquidar a cuatro colaboradores. El endodoncista reclama tres actos que no aparecen, el implantólogo pregunta por qué se le ha descontado un laboratorio que no era suyo y nadie sabe a quién corresponde la corona que empezó uno y terminó otro. El porcentaje estaba pactado. Todo lo demás, no.

Liquidación de odontólogos colaboradores: el cierre de mes sin hoja de cálculo

Cómo se hace la liquidación de odontólogos colaboradores en una clínica dental: la base sobre la que se calcula, lo que se descuenta antes, cómo se atribuye cada acto, qué pasa con cuotas, anticipos e impagos, y el cierre de mes paso a paso. La parte fiscal y la laboral, con tu asesor.

carpeta cerrada y gafas en un despacho con un gabinete dental tras la cristalera La liquidación funciona si las reglas se escribieron antes del primer mes.

1. Qué es la liquidación de un colaborador

La mayoría de las clínicas dentales trabaja con odontólogos que no son plantilla y cobran una parte de lo que producen: el endodoncista, el implantólogo, el ortodoncista, el periodoncista. La liquidación es la cuenta que, cada mes, dice cuánto le corresponde a cada uno.

1.1. Producción, porcentaje y periodo

En su forma más simple, la liquidación es la producción del colaborador en un periodo multiplicada por el porcentaje pactado. El problema es que ninguna de las tres cosas es tan simple como parece: qué cuenta como producción, a qué se aplica el porcentaje y qué entra en cada periodo son decisiones que, si no se toman antes, se discuten cada mes.

1.2. Por qué da problemas cada mes

Porque la información está repartida: los actos en la agenda o en la historia, los cobros en la caja, el laboratorio en los albaranes, los descuentos en los presupuestos. Quien liquida tiene que cruzar todo eso a mano, y cada cruce es una ocasión de error. El colaborador, por su parte, no puede comprobar nada si no ve lo mismo que la clínica.

1.3. Lo que no es: la fiscalidad y el contrato

La liquidación es la cuenta de lo que corresponde a cada profesional. Cómo factura el colaborador a la clínica, qué impuestos o retenciones lleva su factura y si la relación es mercantil o laboral son cuestiones que tiene que resolver tu asesor. Aquí se trata cómo se organiza la cuenta para que sea la misma para las dos partes.

2. La base: realizado, cobrado o facturado

La primera decisión, y la que más discusiones evita, es sobre qué se calcula el porcentaje. Hay tres opciones habituales y ninguna es incorrecta.

Las tres bases de liquidación y lo que implica cada una
BaseA favorEn contra
RealizadoEl colaborador cobra lo que ha hecho, cuando lo ha hechoLa clínica adelanta lo que el paciente aún no ha pagado
CobradoLa clínica solo paga lo que ha ingresadoEn tratamientos a plazos, el colaborador espera meses
FacturadoSe apoya en un documento que ya existeHay que decidir qué pasa con lo facturado e impagado

2.1. Sobre lo realizado

El colaborador cobra por lo que ha hecho en el mes, se haya cobrado o no. Es la base más cómoda para él y la que más riesgo traslada a la clínica: si el paciente no paga o abandona, la clínica ya ha liquidado. Exige que cada acto quede marcado como realizado, con su fecha y su profesional.

2.2. Sobre lo cobrado

La clínica solo liquida lo que ha ingresado. Es la más prudente para la clínica, pero en tratamientos que se pagan en cuotas —la ortodoncia es el caso típico— el colaborador cobra su parte a lo largo de meses o años, y eso tiene que estar claro desde el principio.

2.3. Sobre lo facturado

La liquidación se apoya en las facturas emitidas a los pacientes por actos del colaborador. Tiene la ventaja de que el documento ya existe y es el mismo para las dos partes. Lo que hay que decidir es qué pasa con una factura que después no se cobra, que es la pregunta que convierte esta base en una variante de las otras dos.

3. Lo que se descuenta antes del porcentaje

La segunda decisión es qué se resta de la producción antes de aplicar el porcentaje. Es donde más discusiones hay, porque cambia mucho la cifra final.

3.1. El laboratorio

En coronas, puentes o prótesis, el laboratorio es una parte importante del precio. Lo habitual es descontarlo antes del porcentaje, porque el colaborador no debería cobrar un porcentaje de lo que cobra el laboratorio. Para eso el coste del laboratorio tiene que estar anotado contra el acto concreto, no como gasto general del mes. Cómo se imputa está en el coste de laboratorio dentro del presupuesto dental.

3.2. El material y los implantes

El implante, los componentes protésicos y los biomateriales tienen un coste alto y variable. Hay clínicas que los descuentan como el laboratorio y otras que los incluyen en un porcentaje más bajo. Las dos cosas funcionan si están pactadas; lo que no funciona es decidirlo caso a caso.

3.3. Descuentos al paciente y tarifas de aseguradora

Si la clínica hace un descuento a un paciente, o si el acto se cobra con la tarifa más baja de una aseguradora, ¿el porcentaje se aplica sobre el precio de tarifa o sobre lo que de verdad se cobró? Lo razonable suele ser sobre lo que se facturó, pero tiene que estar escrito, y el colaborador tiene que saber de antemano que un paciente de aseguradora le produce menos.

Demo configurada para tu especialidad

30 minutos con datos reales de tu tipo de clínica. Sin ejemplos genéricos.

4. Atribuir cada acto a quien lo hizo

Sin atribución no hay liquidación. Cada acto tiene que estar asociado al profesional que lo hizo, y eso es menos evidente de lo que parece.

4.1. El acto realizado, con su profesional

El acto se marca como realizado cuando se hace, con la fecha y el profesional que lo hizo, no el que lo planificó. Si la clínica marca los actos días después o en bloque, la liquidación hereda los errores. Cómo se registra el tratamiento hecho está en cómo registrar el tratamiento realizado en el odontograma.

estuche de instrumental dental abierto dentro de una taquilla del vestuario Cada acto se atribuye al profesional que lo hizo, no al que lo planificó.

4.2. Actos que empieza uno y termina otro

Una endodoncia que empieza el odontólogo general por la urgencia y termina el endodoncista, o una corona que prepara uno y coloca otro. Si el acto es uno solo en el sistema, solo puede ir a un profesional. Conviene decidir de antemano cómo se reparte o, mejor, partir el acto en fases con su propio profesional cuando el caso es habitual.

4.3. Lo que hace el equipo alrededor

La auxiliar, la higienista o el uso del gabinete son costes de la clínica que el porcentaje del colaborador ya tiene en cuenta: por eso el colaborador no cobra el cien por cien. Si un colaborador trae su propia auxiliar o su propio material, el porcentaje suele ser distinto, y así tiene que constar.

5. Tratamientos largos, cuotas y anticipos

Los tratamientos que se cobran de forma distinta a como se hacen son los que más complican la liquidación.

5.1. La ortodoncia en cuotas

Un tratamiento de ortodoncia de dos años se cobra en cuotas mensuales y se hace en controles. Si el ortodoncista es colaborador, hay que decidir si cobra por cuota facturada, por control realizado o por fases del tratamiento. Cómo se organiza el cobro en cuotas está en el pago fraccionado de la ortodoncia en la clínica.

5.2. Los anticipos

Un anticipo cobrado antes de una cirugía no es producción del colaborador hasta que el acto se hace. Liquidar sobre anticipos obliga a regularizar si el acto no llega a hacerse. Lo prudente es que el anticipo quede registrado contra el presupuesto y entre en la liquidación cuando el acto se realice; los criterios, en el anticipo en los tratamientos dentales.

5.3. Los tratamientos que se abandonan

El paciente que deja un plan a medias deja actos hechos y otros sin hacer. El colaborador cobra lo que hizo, según la base pactada; lo que no se hizo no se liquida. Qué se cobra al paciente en ese caso está en el tratamiento dental abandonado a medias.

6. Impagos, devoluciones y repeticiones

La liquidación no termina el día que se paga. A veces hay que volver sobre ella.

6.1. El impago después de liquidar

Si se liquidó sobre lo realizado o lo facturado y el paciente no paga, la clínica ha adelantado la parte del colaborador. La regla sobre qué pasa entonces tiene que estar escrita: si se descuenta en la liquidación siguiente, si se espera a un plazo o si la clínica asume el riesgo.

6.2. La devolución al paciente

Una devolución por un tratamiento que no se terminó o que no fue conforme afecta a una producción que ya se liquidó. Igual que con el impago, lo sano es una regularización en la liquidación siguiente, con el motivo a la vista, no una discusión.

6.3. La repetición de un trabajo

Cuando una corona hay que repetirla, ¿quién paga el segundo laboratorio y el tiempo de sillón? Depende del motivo: un fallo del laboratorio, un error de impresión o una decisión clínica. Conviene tener pactado qué parte asume el colaborador en cada caso, porque se repite más de lo que parece.

Todo lo que necesitas, sin pagar por lo que no usas

Sin coste de alta · Sin permanencia · Primer usuario incluido

7. El cierre de mes, paso a paso

Con las reglas escritas, la liquidación mensual es una rutina. Sin ellas, es una negociación.

7.1. Cortar el periodo

La liquidación se hace sobre un periodo cerrado: todo lo del mes, marcado antes de una fecha límite. Si los actos del día treinta se marcan el día cinco del mes siguiente, van al mes que les toca o al siguiente, pero siempre con el mismo criterio.

  • Todos los actos del periodo marcados como realizados, con su profesional.
  • El laboratorio y el material anotados contra cada acto.
  • Los cobros, impagos y devoluciones del periodo, identificados.
  • Las regularizaciones pendientes de liquidaciones anteriores.

7.2. Revisar con el colaborador

Antes de pagar, el colaborador revisa su liquidación con el detalle de los actos. Si ve lo mismo que la clínica, las dudas se resuelven en minutos. Si solo recibe una cifra, cada mes habrá una conversación incómoda.

corona dental de porcelana en su estuche abierto dentro de una vitrina en penumbra El laboratorio se descuenta antes del porcentaje si está anotado contra el acto.

7.3. El documento que queda

La liquidación queda en un documento con el periodo, los actos, la base, los descuentos, el porcentaje y el resultado, que ambas partes pueden consultar después. Es la referencia cuando surge una duda meses más tarde, y la base sobre la que el colaborador emite su factura según le indique su asesor.

8. Los errores que más discusiones generan

La mayoría de los conflictos con colaboradores no son por el porcentaje. Son por tres errores de organización.

8.1. Reglas que no estaban escritas

El porcentaje se pacta el primer día; lo demás se va decidiendo sobre la marcha. Cada decisión improvisada crea un precedente que alguien interpretará de otra manera. Las respuestas a las preguntas de este artículo, escritas antes de empezar, evitan casi todos los conflictos.

8.2. Liquidar desde la agenda

La agenda dice qué citas hubo, no qué actos se hicieron ni cuánto se facturó de ellos. Liquidar desde la agenda obliga a reconstruir el resto a mano. La liquidación tiene que salir de los actos realizados y facturados, no de las citas.

8.3. Una sola persona que sabe hacerla

Cuando la liquidación depende de una hoja de cálculo que solo entiende una persona, el día que esa persona falta nadie sabe rehacerla. Es el proceso paralelo más caro de una clínica con colaboradores. Por qué los programas de gestión para centros con varios profesionales tienen que resolverlo está en el software dental para policlínicas.

9. Qué aporta obeliOmed

La liquidación sale del sistema cuando cada acto está atribuido, facturado y con su coste de laboratorio al lado. Lo que existe, y lo que no, dicho en el mismo apartado.

9.1. El acto, con su profesional y su laboratorio

El plan de tratamiento nace del odontograma y cada acto se marca como realizado, lo que lo pinta en el odontograma y lo pasa a realizado. El trabajo de laboratorio va dentro del plan, en la línea del acto, con su laboratorio y su coste. Cada profesional tiene su cuenta y su rol, así que cada acto queda atribuido a quien lo hizo.

9.2. Las comisiones, en el núcleo contable

Las comisiones de los colaboradores las calcula el núcleo contable sobre el que funciona obeliOmed, sobre lo facturado y con un porcentaje por profesional y por tipo de acto. La facturación y la contabilidad viven en el mismo sistema que la historia clínica. El resto de circuitos, en la gestión de la clínica dental por circuitos.

9.3. Lo que no hacemos

  • No decidimos tus reglas de liquidación. Base, descuentos e impagos los pacta tu clínica.
  • No resolvemos la fiscalidad del colaborador. Su factura y sus retenciones son cosa de su asesor y del tuyo.
  • No valoramos si la relación es mercantil o laboral. Eso es materia de tu asesor laboral.

10. Preguntas frecuentes sobre la liquidación de odontólogos colaboradores

¿Cómo se calcula la liquidación de un odontólogo colaborador?

Aplicando el porcentaje pactado a su producción del periodo, pero después de decidir tres cosas: la base, que puede ser lo realizado, lo cobrado o lo facturado; qué se descuenta antes del porcentaje, como el laboratorio, el material o los implantes; y cómo se tratan los descuentos al paciente, las tarifas de aseguradora, los impagos y las devoluciones. Con esas reglas escritas y cada acto atribuido a quien lo hizo, la liquidación es una suma. Sin ellas, es una discusión que se repite todos los meses.

¿Es mejor liquidar sobre lo realizado, lo cobrado o lo facturado?

Ninguna es incorrecta; cada una reparte el riesgo de forma distinta. Sobre lo realizado, el colaborador cobra lo que ha hecho y la clínica adelanta lo que el paciente aún no ha pagado. Sobre lo cobrado, la clínica solo paga lo ingresado, pero en tratamientos a plazos el colaborador espera meses. Sobre lo facturado, la liquidación se apoya en un documento que ya existe, y hay que decidir qué pasa con una factura que después no se cobra. Lo importante es elegir una y escribirla.

¿Se descuenta el laboratorio antes de aplicar el porcentaje?

Es lo más habitual, porque el colaborador no debería cobrar un porcentaje de lo que cobra el laboratorio. Por ejemplo, una corona facturada a 600 euros con 150 de laboratorio deja una base de 450; con un 40 % pactado, el colaborador cobra 180 euros. Para hacerlo bien, el coste del laboratorio tiene que estar anotado contra el acto concreto y no como gasto general del mes. Con el material y los implantes hay más variedad: unas clínicas los descuentan y otras aplican un porcentaje más bajo.

¿Qué pasa si un paciente no paga un tratamiento ya liquidado?

Depende de la regla pactada, y conviene que esté escrita antes del primer mes. Si se liquida sobre lo realizado o lo facturado, la clínica ha adelantado la parte del colaborador, y lo habitual es regularizarla en la liquidación siguiente, con el motivo a la vista, o esperar a un plazo antes de hacerlo. Otras clínicas asumen el riesgo como parte del acuerdo. Lo que no funciona es decidirlo caso a caso, porque cada decisión improvisada crea un precedente distinto que otro colaborador reclamará después.

¿Cómo se liquida un acto que empieza un odontólogo y termina otro?

Decidiéndolo antes de que pase, porque si el acto es uno solo en el sistema solo puede atribuirse a un profesional. Hay dos soluciones: pactar un reparto fijo para esos casos, o partir el acto en fases, cada una con su profesional, cuando es algo habitual, como una endodoncia que empieza el odontólogo general en una urgencia y termina el endodoncista. La segunda es más limpia, porque la liquidación sale directamente de lo registrado, sin interpretaciones posteriores ni discusiones sobre quién hizo qué parte del trabajo.

¿Cómo se liquida a un ortodoncista colaborador si el paciente paga en cuotas?

Hay que decidir si cobra por cuota facturada, por control realizado o por fases del tratamiento. Liquidar por cuota facturada alinea su cobro con los ingresos de la clínica, pero reparte su retribución a lo largo de años. Liquidar por fases, como el inicio del tratamiento o la retirada del aparato, le paga cuando hace el trabajo más intenso. Cualquiera funciona si está pactada desde el principio y se sabe qué pasa si el paciente abandona el tratamiento antes de terminar.

¿Debe el colaborador revisar su liquidación antes de cobrarla?

Sí, y con el detalle de los actos, no solo con la cifra final. Si el colaborador ve los mismos actos, bases y descuentos que la clínica, las dudas se resuelven en minutos. Si solo recibe un importe, cada mes habrá una conversación incómoda sobre actos que no aparecen o descuentos que no entiende. La liquidación debería quedar además en un documento con el periodo, los actos, la base, los descuentos, el porcentaje y el resultado, que ambas partes puedan consultar después.

¿Quién calcula las retenciones y la factura del colaborador?

No es parte de la liquidación como cuenta de lo que corresponde a cada profesional. Cómo factura el colaborador a la clínica, qué impuestos o retenciones lleva su factura y si la relación es mercantil o laboral son cuestiones que tienen que resolver su asesor y el de la clínica, según su situación concreta. La liquidación aporta la base: el documento con los actos y el importe del periodo sobre el que el colaborador emite su factura siguiendo las indicaciones de su asesor.

Programa piloto · odontología

Tres clínicas dentales, tres meses gratis

Odontograma, plan de tratamiento, presupuesto por pieza y periodontograma, con tus pacientes y sin pagar nada. A cambio, media hora cada dos semanas para contarnos qué sobra y qué falta.

Más sobre el equipo de la clínica dental