En el periodontograma de hace un año, el 36 tenía «furca 2». Hoy otro profesional anota «furca II» con otra escala en la cabeza, y en el 11 alguien dejó un «1» en una casilla de furca que no debería existir. La movilidad del 46 figura como «ligera» en una nota. Son datos importantes, y así escritos no se pueden comparar con nada.

Movilidad y furca periodontal: escalas y cómo se registran

Cómo se registran la movilidad y la furca periodontal: la escala de Miller para la movilidad, la clasificación de Hamp para la furca, en qué piezas tiene sentido cada dato y qué se gana registrando la furca por entrada en lugar de con una sola cifra por diente.

sonda de furca metálica de punta curvada con bandas oscuras sobre un paño azul La furca se explora con su propia sonda, y solo en los dientes con más de una raíz.

1. Dos datos del diente, no del sitio

Casi todo el periodontograma se registra sitio a sitio: seis puntos por diente. La movilidad y la furca son la excepción, porque describen el diente entero o una zona concreta de su anatomía.

1.1. Qué los separa del resto del periodontograma

El sondaje, el margen o el sangrado pertenecen a un sitio concreto. La movilidad es del diente, porque es el diente el que se mueve, y la furca es de la zona donde se separan sus raíces. Anotarlas en un sitio, o repetirlas en los seis, produce un registro que no se sabe cómo leer.

Cómo se registra el resto de campos, sitio a sitio, en qué registra un periodontograma y con qué precisión.

1.2. Siempre con una escala

Los dos datos se expresan con una escala de grados. «Se mueve un poco» o «furca afectada» son impresiones; un «2» en una escala conocida es un dato que otro profesional puede leer igual y comparar con el de la revisión siguiente.

1.3. Registro, no pronóstico

La movilidad y la furca pesan en la valoración de cada diente, y esa valoración es clínica. Este artículo trata de cómo se anotan, no de qué significan para el futuro de una pieza ni de qué tratamiento indican: eso lo decide quien explora.

2. La movilidad y la escala de Miller

La escala de movilidad más extendida es la que describió Samuel Charles Miller en su manual de periodoncia, cuya tercera edición es de 1950. Es sencilla, rápida y sigue siendo la referencia en la mayoría de fichas periodontales.

2.1. El método

El diente se sujeta entre los mangos de dos instrumentos metálicos y se mueve en sentido vestibulolingual, observando cuánto se desplaza. Es una estimación visual, no una medida con aparato, y por eso depende tanto de que todos los profesionales apliquen la escala igual.

2.2. Los grados, de 0 a 3

La escala va de 0, la movilidad normal de un diente sano, a 3, la más intensa. Los grados 1 y 2 describen una movilidad horizontal creciente, mayor de lo normal; el 3 añade el desplazamiento vertical del diente o una movilidad horizontal marcada. Cuatro valores, del normal al más grave.

diente de un modelo sujeto entre los mangos metálicos de dos instrumentos dentales La movilidad se valora moviendo el diente entre dos mangos, y se anota con una escala declarada.

2.3. Los milímetros cambian según quién la reproduzca

Las distintas fuentes que reproducen la escala de Miller no ponen siempre los mismos milímetros en cada grado. Por eso lo que el registro necesita no es tanto una cifra exacta de desplazamiento como saber qué escala se usó y que se use siempre la misma. Si la clínica aplica otra escala de movilidad, el registro tiene que decirlo.

3. La furca y la clasificación de Hamp

La furca es la zona de un diente multirradicular donde se separan sus raíces. Cuando se pierde soporte en esa zona, se habla de afectación de la furca, y se registra con su propia clasificación.

3.1. Qué es la afectación de la furca

En un molar, entre las raíces hay hueso y tejido de soporte. Si ese soporte se pierde, la sonda puede entrar horizontalmente en la zona entre raíces. Cuánto entra es lo que mide la clasificación, y es un dato que solo existe en los dientes con más de una raíz.

3.2. Los grados de Hamp

La clasificación que publicaron Hamp, Nyman y Lindhe en 1975, en su estudio sobre el tratamiento de dientes multirradiculares en el Journal of Clinical Periodontology, distingue tres grados. En el primero, la pérdida horizontal de soporte es menor de tres milímetros; en el segundo, supera los tres milímetros sin atravesar toda la furca; en el tercero, la destrucción la atraviesa de lado a lado.

3.3. Hay otras clasificaciones

La de Hamp no es la única. Hay clasificaciones que describen la pérdida en tercios de la anchura del diente y otras que añaden un cuarto grado para la furca atravesada y visible. Todas son legítimas, y ninguna es intercambiable con otra: un «2» en una no es un «2» en la siguiente.

Las escalas más usadas para la movilidad y la furca; el 0 indica ausencia de afectación
GradoMovilidad, escala de MillerFurca, clasificación de Hamp
0Movilidad normalSin afectación de la furca
1Algo mayor de lo normal, horizontalPérdida horizontal de soporte menor de 3 mm
2Claramente mayor de lo normal, horizontalMás de 3 mm, sin atravesar toda la furca
3Intensa, o con desplazamiento verticalLa furca se atraviesa de lado a lado

4. En qué piezas se registra la furca

La movilidad se registra en cualquier diente. La furca, no: depende de la anatomía de cada pieza, y un registro que la ofrece en todas invita a anotar datos imposibles.

4.1. Solo donde hay más de una raíz

Un incisivo o un canino no tienen furca, porque tienen una sola raíz. La furca es propia de los molares y de algunos premolares con dos raíces. Un programa que muestra la casilla de furca en todos los dientes acaba recogiendo valores que no pueden existir y que después contaminan cualquier recuento.

4.2. Las entradas de cada molar

Un molar no tiene una sola furca, sino varias entradas a ella. Un molar inferior, con dos raíces, tiene una entrada por vestibular y otra por lingual. Un molar superior, con tres raíces, tiene tres: una vestibular, una mesiopalatina y una distopalatina. Cada entrada puede estar afectada en un grado distinto.

4.3. Lo que hay que decidir

De esa anatomía sale la decisión de registro más importante del dato: si la furca se guarda como una cifra por diente o como una cifra por cada entrada. Las dos opciones tienen sentido, y conviene elegir sabiendo qué se gana y qué se pierde con cada una.

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5. Una cifra por pieza o una por entrada

Es la decisión que más diferencia hay entre unos registros de furca y otros. Ninguna es incorrecta; lo incorrecto es no saber cuál se está usando.

5.1. Una cifra por pieza

Guardar una sola cifra por diente es lo más sencillo y lo más habitual en la práctica diaria. Dice cuál es el grado de afectación del diente, normalmente el de la entrada más afectada. Es rápido de anotar y fácil de leer, y basta para seguir la evolución general de cada molar.

5.2. Lo que añade el registro por entrada

Registrar cada entrada por separado dice además dónde está la afectación: si el molar superior la tiene por vestibular o por palatino, o si en el inferior solo afecta a una de las dos entradas. Es un nivel de detalle que algunas clínicas necesitan para planificar o para seguir casos concretos, y que una cifra por pieza no puede recoger.

5.3. Si la clínica necesita el detalle

Si el registro guarda una cifra por pieza y un caso concreto exige el detalle por entrada, conviene anotarlo en la exploración de ese día como observación sobre ese diente, sin forzar la casilla de furca. Lo importante es que la cifra por pieza siga significando lo mismo en todas las exploraciones y no se mezcle con valores por entrada.

6. Una escala declarada, y solo una

El problema más común de la movilidad y la furca no es medirlas mal, sino medirlas con escalas distintas sin que conste. Se evita con una decisión que se toma una sola vez.

6.1. Una escala por dato

La clínica elige una escala para la movilidad y otra para la furca, y todos los profesionales las usan. Si alguien se incorpora con otra costumbre, se adapta a la de la clínica, no al revés. Así un «2» significa lo mismo en la ficha de cualquier paciente.

6.2. Escrita en la leyenda de la clínica

La escala tiene que estar escrita, con la descripción de cada grado, en el mismo sitio que la leyenda del odontograma y la convención de signo del margen gingival. Una escala que solo existe en la cabeza de quien explora cambia el día que cambia quien explora.

6.3. Al cambiar de programa

Al migrar periodontogramas de un programa a otro, la movilidad y la furca tienen que llegar con su escala y con su unidad: por pieza o por entrada. Si el origen las guardaba por entrada y el destino por pieza, la conversión tiene que decidir cómo, y dejarlo escrito. El proceso, en migrar odontogramas, periodontogramas y radiografías.

7. Movilidad y furca a lo largo del tiempo

Como el resto del periodontograma, la movilidad y la furca valen sobre todo comparadas con la exploración anterior. Y aparecen en otros registros que dependen de ellas.

7.1. Comparar con la exploración anterior

Un diente que pasa de grado 1 a grado 2 entre dos revisiones es un dato que interesa ver. Solo se ve si las dos exploraciones usaron la misma escala y la misma unidad. Cómo se comparan dos periodontogramas sin engañarse, en comparar periodontogramas entre revisiones.

7.2. En la clasificación del caso

La afectación de la furca es uno de los factores de complejidad que el marco de clasificación periodontal de 2017 tiene en cuenta para el estadio. Para que se pueda usar, tiene que estar registrada con su escala. El marco, contado como lo que el registro tiene que recoger, en la clasificación periodontal de 2017.

molar de resina con un hilo dental azul pasando entre sus dos raíces de lado a lado El grado más alto de la escala es la furca que se atraviesa de lado a lado.

7.3. Los implantes son otra cosa

Un implante no tiene ligamento periodontal ni furca, y su movilidad no se lee con la escala de un diente. Su seguimiento tiene sus propias medidas y su propia referencia, contadas en el seguimiento y registro de la periimplantitis.

8. Los errores de registro más frecuentes

Los errores de movilidad y furca son pocos y se repiten en casi todas las clínicas. Los tres primeros se corrigen con una decisión de registro.

8.1. Furca donde no puede haberla

Una cifra de furca en un incisivo es un dato imposible. Suele salir de un programa que muestra la casilla en todos los dientes, o de una tecla pulsada en la fila equivocada. Si el registro solo la ofrece en piezas multirradiculares, el error desaparece.

8.2. Escalas mezcladas

Un «II» de una clasificación y un «2» de otra en la misma ficha no se pueden comparar. Mezclar escalas es la forma más silenciosa de perder un seguimiento, porque los números siguen pareciendo coherentes.

8.3. En texto libre o en el sitio equivocado

«Movilidad ligera» en una nota o una furca anotada en uno de los seis sitios de sondaje no se pueden contar ni comparar. La movilidad y la furca van en su casilla de pieza, con su grado.

  • Movilidad por pieza, con una escala declarada.
  • Furca solo en piezas multirradiculares.
  • Una unidad para la furca: por pieza o por entrada, y siempre la misma.
  • Las escalas escritas en la leyenda de la clínica, con cada grado descrito.
  • Nada de texto libre para datos que tienen escala.
  • La misma escala en todas las exploraciones del paciente, para poder compararlas.

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9. Qué aporta obeliOmed

La movilidad y la furca son dos casillas por diente, y todo lo que las rodea decide si sirven. Esto es exactamente lo que hay, y lo que no.

9.1. Movilidad y furca, por pieza

En el periodontograma de obeliOmed, la movilidad se registra por pieza con la escala de Miller, de 0 a 3, y la furca como una cifra por pieza con la clasificación de Hamp, también de 0 a 3. La furca solo se ofrece en las piezas con más de una raíz, así que no hay casilla de furca en un incisivo.

El resto del periodontograma recoge los seis sitios de cada diente con sondaje, margen, sangrado, supuración, placa y cálculo, con el nivel de inserción calculado, y dos exploraciones cerradas se comparan sitio a sitio.

9.2. Dentro de la historia

Todo ello vive en la misma historia que el odontograma y el plan de tratamiento. El registro dental completo, en qué registrar en la historia clínica dental.

9.3. Lo que no hacemos

  • No registramos la furca entrada por entrada. Guardamos una cifra por pieza, y el grado por entrada no tiene casilla propia.
  • No valoramos el pronóstico de ningún diente. La movilidad y la furca son datos; qué significan lo decide quien explora.
  • No mezclamos escalas: Miller para la movilidad y Hamp para la furca, en todas las exploraciones.

10. Preguntas frecuentes sobre la movilidad y la furca

¿Cómo se registra la movilidad dental en un periodontograma?

Una vez por diente, no por sitio, y con una escala de grados. La más extendida es la de Miller, que va de 0, la movilidad normal, a 3, la más intensa, que incluye el desplazamiento vertical del diente. Se valora sujetando el diente entre los mangos de dos instrumentos y moviéndolo en sentido vestibulolingual. Como es una estimación visual, lo importante es que toda la clínica use la misma escala, que esté escrita con la descripción de cada grado y que se aplique igual en todas las exploraciones.

¿Qué son los grados de furca de Hamp?

Son los grados de una clasificación de la afectación de la furca publicada por Hamp, Nyman y Lindhe en 1975. En el grado I, la pérdida horizontal de soporte en la zona entre raíces es menor de tres milímetros; en el grado II, supera los tres milímetros sin atravesar toda la furca; en el grado III, la destrucción la atraviesa de lado a lado. Con el cero para la ausencia de afectación, el registro queda en una escala de cuatro valores. Hay otras clasificaciones, y no son intercambiables con esta.

¿En qué dientes tiene sentido registrar la furca?

Solo en los dientes con más de una raíz: los molares y algunos premolares. La furca es la zona donde se separan las raíces, así que un incisivo o un canino, con una sola raíz, no la tienen. Un registro que muestra la casilla de furca en todos los dientes invita a anotar valores imposibles, que después contaminan los recuentos. Lo correcto es que el programa la ofrezca únicamente en las piezas multirradiculares. La movilidad, en cambio, sí se registra en cualquier diente de la boca.

¿Se registra la furca por diente o por cada entrada?

Las dos cosas son posibles. Un molar inferior tiene dos entradas a la furca, vestibular y lingual, y uno superior tiene tres, vestibular, mesiopalatina y distopalatina, y cada una puede estar afectada en un grado distinto. Registrar una cifra por pieza es más sencillo y basta para seguir la evolución general del diente; registrar cada entrada dice además dónde está la afectación. Lo importante es elegir una de las dos formas, escribirla y no mezclarlas en la misma ficha ni entre exploraciones.

¿Por qué la escala de movilidad de Miller varía según la fuente?

Porque las fuentes que la reproducen no siempre ponen los mismos milímetros de desplazamiento en cada grado, aunque coinciden en lo esencial: de 0, la movilidad normal, a 3, la más intensa o con desplazamiento vertical. Además, es una estimación visual, no una medida con aparato. Por eso, más que perseguir una cifra exacta, conviene que la clínica escriba cómo describe cada grado y que todos los profesionales la apliquen igual, de modo que un grado 2 signifique lo mismo en cualquier ficha.

¿Qué pasa si dos profesionales usan escalas de furca distintas?

Que los números de la ficha dejan de ser comparables aunque parezcan coherentes. Un grado II de una clasificación y un 2 de otra no describen necesariamente la misma afectación, y hay clasificaciones con tres grados y otras con cuatro. Si un paciente se explora con escalas distintas en dos revisiones, el cambio aparente puede ser solo un cambio de escala. La solución es que la clínica elija una clasificación, la escriba en su leyenda y que el registro no admita valores de otra.

¿La movilidad y la furca se anotan en cada uno de los seis sitios?

No. Los seis sitios del periodontograma recogen datos que pertenecen a un punto concreto alrededor del diente, como la profundidad de sondaje, el margen o el sangrado. La movilidad es del diente entero, porque es el diente el que se mueve, y la furca pertenece a la zona de separación de las raíces. Por eso se registran en su propia casilla de pieza, una vez por diente, con su grado. Anotarlas en un sitio, o repetirlas en los seis, produce un registro que nadie sabrá leer después.

¿Se usa la misma escala de movilidad para un implante?

No. Un implante no tiene ligamento periodontal ni furca, y su movilidad no se interpreta con la escala de un diente natural. Su seguimiento se basa en otras medidas, como el sondaje y el sangrado alrededor del implante y la comparación con una referencia tomada al terminar la prótesis. El periodontograma puede recoger los sitios de un implante, pero la lectura de sus datos es distinta, y conviene que el registro distinga siempre si una pieza es un diente o un implante.

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Referencias

Última actualización: septiembre de 2026.