La panorámica de un paciente suele estar en tres sitios y en ninguno del todo. Una en la memoria del equipo, otra en un sobre de película antiguo y otra en un JPG que alguien mandó por correo. Cuando toca compararla con la nueva, nadie sabe cuál es la buena ni de qué fecha es. Aquí tienes qué es una ortopantomografía y qué debe guardarse con ella.

Qué es una ortopantomografía: la panorámica dental, sin jerga

Qué es una ortopantomografía, cómo se obtiene la panorámica dental, qué se ve en ella y qué no, qué normas ordenan su exposición y qué debe quedar registrado con la imagen para que siga sirviendo años después.

equipo panorámico dental tras la ventana plomada de su sala, con el pulsador colgado delante La panorámica recoge toda la boca en una imagen, y por eso pertenece a todos los dientes que se ven en ella.

1. Qué es una ortopantomografía, en una frase

Una ortopantomografía es una radiografía extraoral que muestra en una sola imagen los dos maxilares con todos sus dientes. Se la conoce también como panorámica dental u OPG, y es la imagen de conjunto de la boca: de un lado a otro de la cara, en una sola exposición y sin nada dentro de la boca salvo una pieza de mordida.

1.1. Tres nombres para la misma prueba

Ortopantomografía, panorámica dental y OPG nombran lo mismo. El nombre largo alude a la técnica, un tipo de tomografía; el corto, a lo que se ve. En la historia clínica conviene elegir uno y usarlo siempre, porque quien busque «panorámica» no encontrará lo que otro guardó como «ortopantomografía», y el historial se parte en dos sin que nadie lo note.

1.2. Extraoral: el receptor se queda fuera de la boca

En una periapical o en una aleta de mordida, el receptor va dentro de la boca, pegado a los dientes. En la panorámica no: la película, la placa o el sensor van en el propio equipo, y en la boca solo entra una pieza de mordida que sirve para colocar al paciente. Esa diferencia explica casi todo lo que viene después: lo que la imagen gana y lo que pierde.

2. Cómo se obtiene una panorámica

Se describe aquí para entender qué puede fallar en la imagen, no para aprender a hacerla. La exposición la realiza personal acreditado, en una instalación declarada, y decidir si se hace es una decisión clínica de quien trata al paciente, que este glosario no toca.

2.1. El paciente, dentro del equipo

El paciente se coloca en el equipo con el mentón en su apoyo, los dientes sobre la pieza de mordida y la cabeza sujeta por los laterales. Antes se retiran los objetos metálicos de la cabeza y el cuello —pendientes, gafas, prótesis removibles—, porque también salen en la imagen, y se le pide que no se mueva mientras dura la exposición.

cráneo de resina colocado dentro del equipo panorámico, cruzado por finas líneas de luz La posición en el equipo decide las proporciones de la panorámica; una mala colocación obliga a repetirla.

2.2. La imagen se forma en movimiento

Durante la exposición, el brazo del equipo gira alrededor de la cabeza y la imagen se va formando a lo largo de ese recorrido. Por eso la colocación importa tanto: una cabeza adelantada, retrasada, girada o que se mueve cambia las proporciones de la imagen, y lo que sale ya no es fiel a la boca que había en el equipo.

2.3. Las ayudas y los programas del equipo

Los equipos traen ayudas de posicionamiento, como guías de luz sobre la cara, y muchos permiten elegir programas que limitan la zona que se radiografía. Qué programa usar es una decisión técnica de quien hace la prueba; al registro le interesa saber qué se hizo y, sobre todo, si hubo que repetirla y por qué.

3. Qué se ve en una panorámica dental

La panorámica gana en extensión lo que pierde en cercanía. Enseña mucho de una vez, y por eso conviene saber qué es exactamente ese mucho, y qué parte le toca al registro y cuál a quien mira la imagen.

3.1. Los dos maxilares en una sola imagen

En una imagen aparecen los dos maxilares con sus dientes, erupcionados o no, de un lado a otro de la cara, junto con las estructuras vecinas que el equipo recoge en el mismo recorrido. Para el registro, la consecuencia es sencilla y tiene más peso del que parece: una sola imagen contiene muchas piezas a la vez.

3.2. Una imagen que no pertenece a un solo diente

Una periapical enseña una pieza o unas pocas; la panorámica, todas las que hay en la boca. Por eso no se registra igual: no pertenece a un diente, sino a todos los que aparecen en ella. Quien busque dentro de dos años las imágenes del 36 querrá ver sus periapicales y también las panorámicas en las que ese diente sale.

3.3. Lo que la imagen no decide

Qué ve en la imagen quien la mira, y qué hace con ello, es lectura clínica. El Real Decreto 601/2019 atribuye al profesional de la odontología emitir el informe final con los hallazgos (artículo 11.2). El registro guarda la imagen y ese informe, con su autor y su fecha; la interpretación no la hace ningún programa.

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4. Qué no da: una imagen plana de algo curvo

Aquí está la letra pequeña de la panorámica, contada sin tecnicismos: lo que conviene saber desde la gestión para no pedirle a la imagen lo que no da, y para no comparar lo que no se puede comparar.

4.1. Superposición y proporciones

La panorámica proyecta en un plano una boca que es curva y tiene profundidad, así que unas estructuras quedan encima de otras y las proporciones dependen de cómo estaba colocado el paciente. Medir sobre una panorámica exige saber cómo la formó el equipo, y ese es un juicio técnico, no un clic en un programa.

Es, además, una imagen plana. La tomografía de haz cónico es otra técnica, que produce un volumen en lugar de una imagen, y tiene su propia entrada: qué es un CBCT dental y qué produce.

4.2. Visión de conjunto, no el detalle de una pieza

La panorámica da la visión de conjunto; las radiografías intraorales dan unas pocas piezas de cerca, con el receptor pegado a ellas. No compiten: son imágenes distintas, y cuál pedir en cada caso es una decisión clínica. Las dos intraorales tienen su entrada: qué es una radiografía periapical y qué muestra, y qué es una aleta de mordida.

La panorámica y las radiografías intraorales, vistas desde el registro
ImagenDónde va el receptorQué abarcaA qué se asocia en la historia
PanorámicaEn el equipo, fuera de la bocaLos dos maxilares con sus dientesA cada diente que aparece en ella
PeriapicalDentro de la bocaUna pieza o unas pocas, con su raízA las piezas que muestra
Aleta de mordidaDentro de la bocaLas coronas de las piezas posteriores de las dos arcadasA las piezas que muestra

4.3. Errores de posición y repeticiones

Una panorámica mal colocada o movida se nota: proporciones que no cuadran o la sombra de un pendiente olvidado. Cuando pasa, se repite, y en el historial aparecen dos panorámicas del mismo día. Que conste el motivo: explica la segunda imagen, evita que parezca un duplicado y alimenta el control de calidad de la instalación.

5. La dosis y las normas que la rodean

La dosis es lo que más pregunta el paciente y lo que peor se contesta de memoria. Una cifra general dice poco de tu equipo; lo que sí está escrito son las reglas que ordenan cada exposición y la instalación que la hace.

5.1. La cifra de tu equipo no está en una tabla

Cuánta dosis recibe el paciente depende del equipo, del receptor, del programa elegido y de la técnica, y por eso una cifra general sirve de poco. La que vale es la de tu instalación, que sale de su programa de calidad y de la vigilancia que exige la norma: está contado en el control de calidad de rayos X.

5.2. Justificar y optimizar

El Real Decreto 601/2019 exige que toda exposición médica se justifique antes de hacerse (artículo 3) y que las dosis se mantengan tan bajas como sea razonablemente posible para obtener la información buscada (artículo 6). También obliga a informar al paciente, cuando sea viable, de los beneficios y riesgos. La decisión final de justificar es del profesional sanitario habilitado.

Qué contestar cuando el paciente pregunta por la dosis. No una cifra de memoria. Que la prueba la ha justificado quien la pide, que la instalación tiene su programa de calidad y que la dosis se vigila. Si quiere un dato concreto de ese equipo, lo tiene quien lleva el control de calidad en la clínica.

5.3. Un panorámico cambia el tipo de instalación

El Real Decreto 1085/2009 clasifica en su artículo 17 las instalaciones de rayos X: las de equipos dentales intraorales son de tipo 3 y las de equipos dentales no intraorales, como el panorámico, de tipo 2. Qué implica cada tipo y ante quién se declara está en cómo se registra la instalación de rayos X.

6. Qué queda registrado junto a la imagen

Una panorámica sin sus datos es la imagen de una boca cualquiera. Lo que la convierte en registro clínico es lo que se guarda con ella, y casi todo se decide en el momento de hacerla, no al ordenarla semanas después.

6.1. El paciente, la fecha y el lado

Una panorámica tiene que llevar, de una forma u otra, quién es el paciente, cuándo se hizo y cuál es su lado derecho. En película se escriben o se imprimen sobre ella; en digital viajan en la cabecera del archivo o en el registro del programa. Sin esos tres datos, la imagen no se puede usar con seguridad.

6.2. Qué piezas aparecen

Como la panorámica muestra muchas piezas, el registro tiene que permitir encontrarla desde cualquiera de ellas, en la misma numeración que usa el odontograma. Cómo se numera cada diente y cada zona de la boca está en la numeración dental FDI de piezas y zonas.

6.3. El informe y la justificación

Con la imagen va el informe de quien la evalúa. El Real Decreto 601/2019 encarga al profesional de la odontología valorar las exploraciones previas, supervisar la realización y emitir ese informe final (artículo 11.2). Y cuando una exposición se justifica de forma individual, esa justificación consta en la historia clínica del paciente (artículo 3.3).

  • Paciente, identificado sin ambigüedad.
  • Fecha de la exploración, no la del día en que se importó el fichero.
  • Tipo de imagen, para no compararla con lo que no es comparable.
  • Piezas que aparecen, en numeración FDI.
  • Informe de quien la evalúa, con su autor y su fecha.
  • Motivo de la repetición, si la hubo.

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7. Película o digital: dónde y en qué formato vive

La misma panorámica puede existir como película en un sobre, como fichero en el ordenador del equipo o como estudio dentro de la historia. Cada soporte guarda cosas distintas, y lo que no guarda se pierde en silencio.

7.1. Película, con su sobre

En película, la panorámica es un objeto: se revela, se guarda en su sobre y se archiva con la ficha. Si el sobre se traspapela, la imagen se va con él, y sus datos son los que alguien escribió a mano. Digitalizar las antiguas es posible, siempre que la copia conserve la lectura, el paciente y la fecha de la exploración original.

7.2. Digital: sensor o placa de fósforo

En digital, el receptor es un sensor que ocupa el lugar de la película o una placa de fósforo que después se lee en un escáner. En los dos casos, la imagen nace en el programa del equipo, no en la historia del paciente: llevarla hasta ella, con sus datos, es el paso que falta y el que más se olvida.

carpeta de anillas abierta dentro de un cajón de archivador, con panorámicas en película En película, la panorámica es un objeto: si se traspapela el sobre, la imagen y sus datos se van con él.

7.3. DICOM o JPG

La imagen digital sale del equipo en el formato que este permita, y ahí está la decisión que más pesa a largo plazo. Un archivo DICOM lleva dentro el paciente, la fecha y el equipo; un JPG guarda los píxeles y pierde lo demás. Lo explica qué es DICOM, el estándar de imagen médica, y qué exigir al guardarla, las radiografías dentales dentro del expediente.

Cuatro preguntas para saber dónde está hoy la tuya:

  • ¿Las panorámicas antiguas en película se han digitalizado con su paciente y su fecha?
  • ¿El fichero digital está en la historia del paciente o solo en el ordenador del equipo?
  • ¿Se conserva el original, en DICOM si el equipo lo exporta, además de cualquier copia?
  • ¿Hay una copia de seguridad de las imágenes, y alguien ha probado a recuperarla?

8. Cuánto se conserva y quién puede verla

Una panorámica es documentación clínica, con todo lo que eso implica: se conserva, se protege y se entrega cuando corresponde. Y lo que la hace útil al final del plazo es lo mismo que al principio: que siga teniendo sus datos.

8.1. El plazo es el de la historia clínica

La panorámica se conserva con la historia del paciente y con sus mismos plazos, y además es un dato de salud. Qué dice la norma, qué permite al cambiar de soporte y cómo se aplica a las imágenes está en la conservación de radiografías dentales y el RGPD. Lo que importa aquí es que siga localizable al final del plazo, no solo al principio.

8.2. Quién puede verla

La panorámica merece el mismo control que el resto de la ficha. En una carpeta compartida del servidor la abre cualquiera con acceso a la carpeta; dentro de la historia, solo quien puede ver al paciente. Y una exigencia práctica que se olvida: una copia de seguridad de las imágenes, y alguien que haya probado a recuperarla.

8.3. Salir de la clínica con sus datos

El Real Decreto 601/2019 pide al odontólogo que obtenga, siempre que sea posible, la información diagnóstica anterior para evitar exposiciones innecesarias (artículo 3.6). Una panorámica que sale sin paciente ni fecha no sirve para eso: obliga a quien la recibe a adivinar. Los términos que la rodean están en el glosario clínico-digital de obeliOmed.

9. Qué aporta obeliOmed con esto

Los criterios de este glosario valen para cualquier programa, también para el nuestro. Esto es lo que hace obeliOmed con una panorámica, y lo que no hace.

9.1. La panorámica, en cada diente que se ve

En obeliOmed la radiografía se adjunta al diente del odontograma y queda en su historia. Una panorámica, que muestra muchas piezas, queda asociada a cada diente que se ve en ella: quien abre la historia del 36 encuentra sus periapicales y también las panorámicas en las que aparece. El odontograma guarda cada cambio con su autor, su fecha y el valor anterior.

9.2. El visor, dentro del expediente

El visor abre imágenes DICOM y JPG dentro del expediente del paciente, navega series, mide, anota y compara estudios de fechas distintas. No tiene uso diagnóstico declarado: la imagen se mira donde está la historia y la lee quien la evalúa. Y al medir sobre una panorámica vale lo dicho en la sección 4 sobre sus proporciones.

9.3. Cómo llega la imagen, y lo que no hace

La imagen se sube al expediente o, según el equipo y el fabricante, se recoge de una carpeta vigilada a la que exporta el equipo; con algunos equipos cabe también el worklist, que depende igualmente del equipo y del fabricante. obeliOmed no se conecta directamente al panorámico: pregunta por tu equipo concreto antes de dar nada por hecho.

10. Preguntas frecuentes sobre la ortopantomografía

¿Qué diferencia hay entre una ortopantomografía y una panorámica dental?

Ninguna: son dos nombres de la misma prueba, que a menudo se abrevia OPG. Ortopantomografía es el nombre técnico, que alude a la técnica tomográfica con la que se forma la imagen; panorámica es el nombre de uso, que alude a lo que se ve: los dos maxilares con sus dientes en una sola imagen extraoral. Lo que sí importa es registrarla siempre con el mismo nombre, porque una búsqueda por «panorámica» no encontrará lo que alguien guardó como «ortopantomografía», y el historial del paciente quedará partido sin que nadie lo advierta.

¿Una panorámica muestra lo mismo que las radiografías intraorales?

No. La panorámica da en una sola imagen extraoral los dos maxilares con todos sus dientes: es la visión de conjunto. La periapical y la aleta de mordida se hacen con el receptor dentro de la boca y muestran unas pocas piezas de cerca. Qué prueba pedir en cada caso es una decisión clínica de quien trata al paciente. Desde el registro, lo que conviene saber es que no son intercambiables, que cada una se asocia a piezas distintas y que no se comparan entre sí como si fueran la misma imagen.

¿Cuánta radiación supone una ortopantomografía?

Depende del equipo, del receptor, del programa elegido y de la técnica, y por eso una cifra general, dicha de memoria, dice poco. Lo que sí está regulado es el marco: el Real Decreto 601/2019 exige que cada exposición se justifique antes y que la dosis sea tan baja como razonablemente se pueda para obtener la información buscada, y obliga a informar al paciente de los beneficios y riesgos cuando sea viable. La dosis de un equipo concreto la conoce quien lleva el control de calidad de esa instalación.

¿Por qué hay a veces dos panorámicas del mismo día?

Porque la primera no salió bien y hubo que repetirla. La panorámica se forma mientras el equipo gira alrededor de la cabeza, y una colocación adelantada, retrasada o girada, un movimiento durante la exposición o un objeto metálico olvidado pueden dejar la imagen inservible. Cuando pasa, conviene que el registro guarde el motivo de la repetición: explica que haya dos imágenes, evita que la segunda parezca un duplicado y le sirve al control de calidad de la instalación para saber qué está fallando.

¿Qué datos tienen que quedar guardados con una panorámica?

El paciente, la fecha de la exploración, el lado, el tipo de imagen y las piezas que aparecen en ella, en numeración FDI, para poder encontrarla desde cualquier diente. Con ella va el informe final de quien la evalúa, que el Real Decreto 601/2019 atribuye al profesional de la odontología, con su autor y su fecha. Si la imagen se repitió, conviene que conste por qué, para que la segunda no parezca un error ni un duplicado. Y si la exposición se justificó de forma individual, esa justificación consta en la historia.

¿En qué formato conviene guardar una ortopantomografía digital?

En el que conserve sus datos. Un archivo DICOM lleva dentro el paciente, la fecha, el tipo de estudio y el equipo que lo hizo, y esos datos viajan con él cuando se copia o se entrega. Un JPG guarda solo la imagen: a quién pertenece y de qué fecha es depende del nombre del fichero o de quien lo guardó. Exportar a JPG es cómodo para enseñar la imagen o enviarla, pero en la historia clínica conviene conservar el original, o que el sistema mantenga esos datos asociados a la imagen.

¿Cuánto tiempo hay que conservar una ortopantomografía?

El de la historia clínica de la que forma parte: la panorámica es documentación clínica y se conserva con ella, con sus mismos plazos y con las mismas medidas de seguridad, porque además es un dato de salud. El plazo concreto y lo que la norma permite al cambiar de soporte, como digitalizar películas antiguas, están desarrollados en nuestro artículo sobre la conservación de radiografías dentales. Lo que conviene vigilar es que, al final del plazo, la imagen siga siendo legible, localizable y asociada a su paciente y a su fecha.

¿Qué hay que hacer con las panorámicas antiguas en película?

Lo primero, saber dónde están y de quién es cada una. Si se digitalizan, la copia tiene que conservar la lectura de la imagen y quedar asociada al paciente correcto, con la fecha de la exploración original y no la del escaneo, y con las piezas que aparecen. Si se guardan en película, que el sobre lleve los mismos datos y que la historia sepa que existen. Lo que no conviene es que convivan dos versiones de la misma panorámica sin que nadie sepa cuál es la buena ni dónde está.

¿Se puede asociar una panorámica a cada diente del odontograma?

En obeliOmed, sí: la radiografía se adjunta al diente del odontograma y queda en su historia, y una imagen que muestra varias piezas, como la panorámica, queda asociada a cada diente que se ve en ella. Así, quien abre la historia de una pieza encuentra sus periapicales y también las panorámicas en las que aparece. El visor la abre dentro del expediente, en DICOM o en JPG, y permite medir, anotar y comparar estudios, sin uso diagnóstico declarado: la lectura de la imagen sigue siendo de quien la evalúa.

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Referencias

  • Real Decreto 601/2019, arts. 3, 6 y 11.2: justificación previa de toda exposición médica y constancia en la historia cuando es individual, información anterior para evitar exposiciones innecesarias, información al paciente, optimización de la dosis y responsabilidad del profesional de la odontología sobre el informe final.
  • Real Decreto 1085/2009, art. 17: clasificación de las instalaciones de rayos X; los equipos dentales intraorales son de tipo 3 y los no intraorales, como el panorámico, de tipo 2.

Última actualización: septiembre de 2026.