La periapical del 46 de hace tres años existe, pero nadie sabe cómo se hizo. Está en el programa del sensor con un número de archivo y sin pieza anotada, y la de hoy se tomó con otro posicionador. Ponerlas lado a lado obliga a adivinar qué cambió en el diente y qué cambió en la toma. Aquí tienes qué es una radiografía periapical y qué debe guardarse con ella.

Qué es una radiografía periapical: la pieza entera, con su raíz

Qué es una radiografía periapical, qué muestra y qué no, cómo se obtiene con sensor, placa o película, qué normas ordenan su exposición y qué debe quedar registrado con ella para poder compararla con la siguiente de la misma pieza.

tubo de rayos X intraoral alineado frente al posicionador de un sensor sobre el sillón La periapical recoge una pieza entera, con su raíz, y queda en la historia de ese diente.

1. Qué es una radiografía periapical, en una frase

Una radiografía periapical es una radiografía intraoral que muestra un diente entero, de la corona a la punta de la raíz, y el hueso que lo rodea. El nombre lo resume: periapical, alrededor del ápice, que es la punta de la raíz. Es la imagen de una pieza, o de unas pocas contiguas, vista de cerca.

1.1. Intraoral: el receptor, dentro de la boca

El receptor —un sensor, una placa o una película— se coloca dentro de la boca, por detrás de las piezas, y el haz de rayos X llega desde fuera. Es lo contrario de la panorámica, en la que el receptor va en el propio equipo y dentro de la boca solo entra una pieza de mordida para colocar al paciente.

1.2. Una pieza, o unas pocas

Cada periapical recoge una pieza o unas pocas contiguas, completas. Esa es su unidad natural y la que decide cómo se registra: una periapical pertenece a los dientes que aparecen en ella, y es desde esos dientes como se buscará y se comparará después, dentro de un mes o dentro de diez años.

2. Qué muestra una periapical, y qué no

Saber qué muestra no es leerla: eso lo hace quien la evalúa. Es saber qué se le puede pedir a la imagen y qué no, que es lo que después decide si dos periapicales del mismo diente se pueden poner una al lado de la otra.

2.1. La pieza entera y el hueso del ápice

Una periapical bien hecha recoge todo el diente de interés, corona y raíces, y algo de hueso más allá del ápice, porque sin él no se ve cómo termina la raíz. Si la punta queda fuera de la imagen, la periapical no cumple su función, por buena que sea el resto de la toma.

2.2. De cerca, pero en un solo plano

Al estar el receptor pegado a las piezas, la periapical las muestra de cerca. Su límite es el de toda radiografía convencional: proyecta en un plano algo que tiene volumen, así que lo que está delante y detrás del diente queda superpuesto. La tomografía de haz cónico, que produce un volumen, es otra técnica: qué es un CBCT dental y qué produce.

2.3. Superposiciones y cortes

Una angulación distinta alarga o acorta la pieza en la imagen, o la superpone a la de al lado; un receptor que se mueve antes del disparo puede dejar la raíz fuera. Por eso dos periapicales del mismo diente no siempre se parecen. Las otras dos imágenes habituales tienen su entrada: qué es una ortopantomografía o panorámica dental y qué es una aleta de mordida.

3. Cómo se obtiene: paralelismo y bisectriz

Se describe para entender por qué dos periapicales del mismo diente pueden no parecerse, no para enseñar a hacerlas. Si se hace, y con qué técnica, lo decide quien trata al paciente; lo que le toca al registro es dejar constancia de cómo se hizo.

3.1. La técnica de paralelismo

En la técnica de paralelismo, el receptor se coloca paralelo al eje largo del diente y el haz pasa en ángulo recto a ambos. Suele hacerse con un posicionador que lleva un bloque de mordida, un soporte para el receptor y un anillo exterior que ayuda a alinear el tubo. La idea es una geometría que se pueda repetir la próxima vez.

3.2. La técnica de la bisectriz

En la técnica de la bisectriz, el receptor no queda paralelo al diente y el haz se dirige perpendicular a la línea imaginaria que divide en dos el ángulo entre el eje del diente y el receptor. Es otra forma de resolver la misma geometría. Cuál usar en cada caso es criterio de quien hace la radiografía, y conviene que conste cuál se usó.

3.3. El posicionador y quién sujeta el receptor

El Real Decreto 1085/2009 dispone, para las instalaciones de diagnóstico dental intraoral, que las exposiciones se hagan a un mínimo de dos metros del tubo y que las placas las sujete el propio paciente o un medio mecánico (artículo 19). Un posicionador cumple esa función y, además, alinea el tubo con el receptor.

Para directores de clínica

¿Tu clínica todavía gestiona esto de forma manual?

Descubre qué procesos puedes automatizar sin cambiar cómo trabajas, y cuánto tiempo recuperas cada semana.

4. Sensor, placa de fósforo o película

El receptor cambia cómo se obtiene la imagen y dónde nace el fichero, pero no lo que es una periapical. Hay tres, y cada uno deja la imagen en un sitio distinto, lejos todavía de la historia del paciente.

4.1. Sensor digital con cable

El sensor digital va conectado por cable al ordenador del gabinete y la imagen aparece en el acto en su programa. Es rígido y se usa dentro de una funda desechable para cada paciente. La imagen nace en ese ordenador, con la organización del programa del sensor, y no en la historia clínica.

cajón de un carro de gabinete con sensor, placa de fósforo y película en hilera Sensor, placa o película: el receptor cambia dónde nace la imagen, no lo que es una periapical.

4.2. Placa de fósforo

La placa de fósforo no lleva cable: se expone en la boca como una película y después se lee en un escáner, que convierte la imagen en un fichero. Es más flexible que un sensor, pero añade un paso entre la boca y el ordenador, y en ese paso es donde una placa puede acabar asignada al paciente equivocado.

4.3. Película

La película se revela con química y el resultado es un objeto físico, sin fichero: se guarda en su sobre o en una montura, con los datos que alguien escribió a mano. Muchas clínicas conservan películas antiguas, y digitalizarlas solo sirve si la copia queda con su paciente, su pieza y la fecha de la exploración original.

Los tres receptores de la periapical, y dónde nace cada imagen
ReceptorCómo se obtiene la imagenDónde nace el registro
Sensor digitalAparece en el acto en el ordenador al que está conectadoEn el programa del sensor, en ese ordenador
Placa de fósforoLa lee un escáner después de la exposiciónEn el programa del escáner
PelículaSe revela con químicaEn un objeto físico: la película y su sobre

En los tres casos la imagen nace fuera de la historia clínica. Llevarla hasta ella, con sus datos, es el trabajo que queda por hacer.

5. La dosis y las normas que la rodean

La dosis es lo primero que pregunta el paciente y lo que peor se contesta de memoria. Una cifra general dice poco de tu equipo; lo que sí está escrito son las reglas que ordenan cada exposición y la instalación que la hace.

5.1. La cifra de tu equipo no está en una tabla

Cuánta dosis recibe el paciente depende del equipo, del receptor, de la técnica y de los ajustes, y por eso una cifra general sirve de poco. La que vale es la de tu instalación, que sale de su programa de calidad y de la vigilancia que exige la norma: está contado en el control de calidad de rayos X.

5.2. Justificar, optimizar e informar

El Real Decreto 601/2019 exige que toda exposición médica se justifique antes de hacerse (artículo 3), que las dosis se mantengan tan bajas como sea razonablemente posible para obtener la información buscada (artículo 6) y que el paciente reciba, cuando sea viable, información sobre beneficios y riesgos. La decisión final de justificar es del profesional sanitario habilitado.

Qué contestar cuando el paciente pregunta por la dosis. No una cifra de memoria. Que la prueba la ha justificado quien la pide, que la instalación tiene su programa de calidad y que la dosis se vigila. Si quiere un dato concreto de ese equipo, lo tiene quien lleva el control de calidad en la clínica.

5.3. Una instalación intraoral es de tipo 3

El artículo 17 del Real Decreto 1085/2009 sitúa las instalaciones de diagnóstico dental intraoral en el tipo 3. En cuanto entra un equipo dental no intraoral, como un panorámico, la instalación pasa al tipo 2. Qué implica cada tipo y ante quién se declara está en cómo se registra la instalación de rayos X.

6. Qué queda registrado con cada periapical

Una periapical sin sus datos es la imagen de un diente cualquiera. Lo que la convierte en registro se decide en el momento de hacerla, porque añadir los datos semanas después, en la práctica, no lo hace nadie.

6.1. El paciente, la fecha y la pieza

Cuatro datos convierten el fichero en registro: paciente, fecha de la exploración, tipo de imagen y piezas que muestra, en la numeración del odontograma. Sin la pieza, una periapical es «una radiografía de algún molar inferior». La numeración de dientes y de zonas está en la numeración dental FDI de piezas y zonas.

6.2. La técnica y el receptor

Dos periapicales del mismo diente hechas con técnicas distintas no se leen igual. Anotar la técnica —paralelismo o bisectriz, con o sin posicionador— y el receptor usado permite saber, años después, si lo que cambió fue el diente o la toma. Es el dato que más se olvida y el que más pesa al comparar.

6.3. El informe

Con la imagen va el informe de quien la evalúa. El Real Decreto 601/2019 atribuye al profesional de la odontología valorar las exploraciones previas, supervisar la realización y emitir el informe final (artículo 11.2). La imagen y su informe forman parte del mismo registro, con su autor y su fecha.

  • Paciente, identificado sin ambigüedad.
  • Fecha de la exploración, no la de la importación.
  • Pieza o piezas que muestra, en numeración FDI.
  • Técnica y receptor: paralelismo o bisectriz; sensor, placa o película.
  • Informe de quien la evalúa, con su autor y su fecha.
  • Motivo de la repetición, si la hubo.

Demo configurada para tu especialidad

30 minutos con datos reales de tu tipo de clínica. Sin ejemplos genéricos.

7. Comparar la misma pieza en el tiempo

El valor de una periapical crece con los años, pero solo si se puede encontrar y poner al lado de la siguiente. Eso depende de dos cosas: que esté atada a su diente y que se hiciera de forma comparable.

7.1. La radiografía por pieza por excelencia

La periapical es el caso natural de la radiografía por pieza: muestra uno o unos pocos dientes enteros, y es desde ese diente como se va a buscar. Si queda asociada a su pieza, todas las periapicales de un diente se ordenan en el tiempo sin esfuerzo. Lo que exigir al guardarla, en las radiografías dentales dentro del expediente.

7.2. Comparar de igual a igual

Dos periapicales solo se comparan de igual a igual si se hicieron de forma parecida: la misma técnica, el mismo tipo de receptor, una angulación similar. Por eso la técnica anotada importa tanto como la imagen. Quien las compara decide si son comparables; el registro le da con qué decidirlo, en lugar de obligarle a suponerlo.

7.3. Las anteriores evitan repetir

El Real Decreto 601/2019 obliga al odontólogo a obtener, siempre que sea posible, la información diagnóstica anterior para evitar exposiciones innecesarias, y al paciente a informar de sus pruebas previas (artículo 3.6). Es una obligación que depende de algo muy práctico: una periapical que no se encuentra no evita nada.

8. Dónde se guarda, cuánto se conserva y quién la ve

Una periapical es documentación clínica del paciente, no un fichero del gabinete. Eso decide dónde tiene que acabar, cuánto tiempo se guarda y quién puede abrirla.

8.1. En el programa del sensor o en la historia

Cada periapical nace en el programa del sensor o del escáner, en el ordenador del gabinete, y mientras siga solo ahí la historia depende de ese equipo. Conviene conservar el original, en DICOM si el sistema lo permite, porque lleva dentro sus datos: lo cuenta qué es DICOM, el estándar de imagen médica.

  • ¿La periapical está en la historia del paciente o solo en el ordenador del sensor?
  • ¿Se guarda el original, además de cualquier copia exportada a JPG?
  • ¿Hay copia de seguridad de las imágenes, y alguien ha probado a recuperarla?
lector de placas de fósforo con una placa entrando, conectado por cable a un ordenador La periapical nace en el programa del escáner o del sensor; tiene que acabar en la historia del paciente.

8.2. El plazo es el de la historia clínica

La periapical se conserva con la historia del paciente y con sus mismos plazos, y además es un dato de salud. Qué dice la norma, qué permite al cambiar de soporte y cómo se aplica a las imágenes está en la conservación de radiografías dentales y el RGPD. Lo que importa es que siga localizable al final del plazo.

8.3. Quién puede verla y cómo sale

Es un dato de salud, con el mismo control que la ficha: dentro de la historia la ve quien puede ver al paciente, no cualquiera con acceso a una carpeta. Y cuando sale de la clínica —para el propio paciente o para otra consulta—, que salga con su pieza y su fecha. Los demás términos, en el glosario clínico-digital de obeliOmed.

9. Qué aporta obeliOmed con esto

Los criterios de este glosario valen para cualquier programa, también para el nuestro. Esto es lo que hace obeliOmed con una periapical, y lo que no hace.

9.1. Cada periapical, en su diente

En obeliOmed la radiografía se adjunta al diente del odontograma y queda en su historia: la periapical del 46 está en el 46. Si la imagen recoge varias piezas, queda asociada a cada diente que se ve en ella. El odontograma guarda cada cambio con su autor, su fecha y el valor anterior, así que la imagen y la evolución de la pieza se leen juntas.

9.2. El visor: la misma pieza en dos fechas

El visor abre DICOM y JPG dentro del expediente, navega series, mide, anota y compara estudios de fechas distintas: la periapical de hace tres años al lado de la de hoy. No tiene uso diagnóstico declarado; lo que se ve en la imagen lo lee quien la evalúa, y la técnica anotada sigue diciendo si la comparación es de igual a igual.

9.3. Cómo llega la imagen, y lo que no hace

La imagen se sube al expediente o, según el equipo y el fabricante, se recoge de una carpeta vigilada a la que exporta el programa del sensor; el worklist, cuando cabe, depende igualmente del equipo y del fabricante. obeliOmed no se conecta directamente al sensor ni al equipo de rayos: pregunta por tu sensor y tu programa concretos antes de dar nada por hecho.

10. Preguntas frecuentes sobre la radiografía periapical

¿Qué diferencia hay entre una radiografía periapical y una aleta de mordida?

Las dos son intraorales, pero no muestran lo mismo. La periapical muestra un diente entero, de la corona a la punta de la raíz, con el hueso que lo rodea. La aleta de mordida muestra las coronas de las piezas posteriores de las dos arcadas a la vez, sin llegar a la raíz completa. Por eso se registran con piezas distintas y no se comparan entre sí como si fueran la misma imagen. Qué prueba pedir en cada caso es una decisión clínica de quien trata al paciente, no del registro ni del programa.

¿Qué se ve en una radiografía periapical?

El diente o los dientes de interés completos, con su corona, sus raíces y el hueso que rodea la punta de la raíz, vistos de cerca porque el receptor va pegado a ellos. Su límite es el de cualquier radiografía convencional: proyecta en un plano algo que tiene volumen, así que lo que está delante y detrás del diente queda superpuesto. Para ver en tres dimensiones existe otra técnica, la tomografía de haz cónico. La lectura de lo que aparece en la periapical corresponde siempre a quien la evalúa y firma el informe.

¿Qué es la técnica de paralelismo en una radiografía periapical?

Es la técnica en la que el receptor se coloca paralelo al eje largo del diente y el haz de rayos X pasa en ángulo recto a ambos, normalmente con un posicionador que incluye un bloque de mordida, un soporte para el receptor y un anillo exterior que ayuda a alinear el tubo. Su interés para el registro es que busca una geometría repetible, y eso facilita comparar la misma pieza en fechas distintas. La alternativa es la técnica de la bisectriz. Cuál usar es criterio de quien hace la radiografía; al registro le toca anotar cuál se usó.

¿Qué diferencia hay entre un sensor digital y una placa de fósforo?

El sensor digital va conectado por cable al ordenador y da la imagen en el acto, en el programa del sensor. La placa de fósforo no lleva cable: se expone como una película y después se lee en un escáner, que genera el fichero. El sensor es más rígido; la placa, más flexible, pero añade un paso entre la boca y el ordenador, que es donde una imagen puede acabar asignada al paciente equivocado. Ninguno de los dos cambia lo que es una periapical ni lo que debe registrarse con ella en la historia.

¿Cuánta radiación tiene una radiografía periapical?

Depende del equipo, del receptor, de la técnica y de los ajustes, y por eso una cifra general, dicha de memoria, sirve de poco. Lo que sí está regulado es el marco: el Real Decreto 601/2019 exige que cada exposición se justifique antes y que la dosis sea tan baja como razonablemente se pueda para obtener la información buscada, y obliga a informar al paciente de los beneficios y riesgos cuando sea viable. La dosis de un equipo concreto la conoce quien lleva el control de calidad de esa instalación.

¿Qué datos deben guardarse con cada radiografía periapical?

El paciente, la fecha de la exploración, el tipo de imagen y la pieza o piezas que muestra, en la misma numeración FDI que usa el odontograma. Conviene añadir la técnica, paralelismo o bisectriz, y el receptor, porque sin ellos no se sabe si dos imágenes del mismo diente son comparables. El informe de quien la evalúa, que el Real Decreto 601/2019 atribuye al profesional de la odontología, forma parte del mismo registro. Y si la radiografía se repitió, conviene que conste el motivo para que la segunda no parezca un duplicado.

¿Por qué dos periapicales del mismo diente pueden no parecerse?

Porque la imagen depende de la toma tanto como del diente. Una angulación distinta alarga o acorta la pieza, una angulación lateral la superpone al diente vecino y un receptor mal colocado puede dejar fuera la punta de la raíz. Por eso conviene registrar la técnica y el receptor de cada periapical: son lo que permite distinguir un cambio del diente de un cambio de la toma. Decidir si dos imágenes concretas son comparables corresponde a quien las evalúa; el registro solo tiene que darle los datos para hacerlo.

¿Cuánto tiempo hay que conservar las radiografías periapicales?

El de la historia clínica de la que forman parte: la periapical es documentación clínica y se conserva con ella, con sus mismos plazos y con las mismas medidas de seguridad, porque además es un dato de salud. El plazo concreto y lo que la norma permite al cambiar de soporte, como digitalizar películas antiguas, están desarrollados en nuestro artículo sobre la conservación de radiografías dentales. Lo que conviene vigilar es que, al final del plazo, la imagen siga siendo legible, localizable y asociada a su paciente, su pieza y su fecha.

¿Se pueden ver en el odontograma todas las periapicales de un diente?

En obeliOmed, sí: la radiografía se adjunta al diente del odontograma y queda en su historia, de modo que al abrir una pieza aparecen sus periapicales ordenadas en el tiempo. Si una imagen recoge varias piezas, queda asociada a cada diente que se ve en ella. El visor la abre dentro del expediente, en DICOM o en JPG, y permite medir, anotar y comparar la de hace años con la de hoy, sin uso diagnóstico declarado. La imagen se sube o, según el equipo y el fabricante, se recoge de una carpeta vigilada.

Pide una demo de obeliOmed

Sin permanencia · Demo personalizada para tu especialidad · Te respondemos en menos de 24 horas.

Más sobre imagen médica y equipos de diagnóstico

Información adicional

Referencias

  • Real Decreto 601/2019, arts. 3, 6 y 11.2: justificación previa de toda exposición médica, información anterior para evitar exposiciones innecesarias, información al paciente, optimización de la dosis y responsabilidad del profesional de la odontología sobre el informe final.
  • Real Decreto 1085/2009, arts. 17 y 19: las instalaciones de diagnóstico dental intraoral son de tipo 3; en ellas las exposiciones se hacen a un mínimo de dos metros del tubo y las placas las sujeta el paciente o un medio mecánico.

Última actualización: septiembre de 2026.