La ficha dice «caries en el 26». Seis meses después, en la revisión, hay una obturación oclusal y una caries distal. ¿Es la misma caries, que no se trató? ¿Es otra nueva? ¿La obturación la tapó entera o solo una parte? Con «caries en el 26» no hay forma de saberlo, porque la anotación no dijo en qué cara estaba.

Registro de caries por superficie: cómo anotar cada cara

Cómo se hace el registro de caries por superficie en el odontograma: las cinco caras y sus abreviaturas, las caries que ocupan varias, la caries junto a una obturación, qué más se anota además de la cara y cómo pasa la caries al plan y a los índices.

gafas lupa de aumento dentales apoyadas en una bandeja bajo la luz del sillón La caries se registra en la cara donde está, y para eso primero hay que verla cara a cara.

1. Por qué la caries se registra por superficie

La caries es el hallazgo más frecuente de una clínica dental y el que peor se registra cuando se anota por diente. La unidad de registro no es la pieza: es la cara de la pieza donde está la lesión.

1.1. Una pieza, cinco caras, varios hallazgos

Un molar tiene cinco superficies, y cada una puede estar sana, cariada, obturada o sellada con independencia de las demás. Un mismo diente puede tener a la vez una obturación oclusal antigua, una caries mesial nueva y una distal sana. Son tres datos, y el registro tiene que guardar los tres, no un resumen de ellos.

1.2. Lo que se pierde con «caries en el 36»

Anotada por diente, la caries no se puede seguir. No se sabe si la de la revisión siguiente es la misma o es otra, no se sabe qué parte del diente cubrió la obturación y no se puede contar cuántas superficies afectadas tiene la boca. La anotación existe y no sirve para ninguna de las preguntas que llegan después.

1.3. Registro, no criterio

Este artículo trata de cómo se anota una caries, no de cuándo ni cómo se trata. Qué lesión se interviene, cuál se vigila y con qué técnica es decisión de quien explora, y no cambia el principio: cualquiera que sea esa decisión, la caries tiene que quedar en su cara, con su fecha y su autor, para que la siguiente exploración pueda compararse con esta.

2. Las cinco superficies y cómo se abrevian

Las cinco caras de una pieza tienen nombre y abreviatura. Usar siempre las mismas es lo que permite que una anotación de un profesional se lea igual años después y por cualquier otro del equipo.

2.1. Las caras libres: vestibular y lingual o palatina

La vestibular es la que mira al labio o a la mejilla. La opuesta se llama lingual en la arcada inferior, porque mira a la lengua, y palatina en la superior, porque mira al paladar. Muchas clínicas usan una sola abreviatura para las dos; lo importante es que la clínica decida cuál y la use siempre.

2.2. Las caras proximales: mesial y distal

La mesial es la cara que mira hacia la línea media de la arcada; la distal, la que mira hacia atrás. Son las caras que tocan a las piezas vecinas y las que no se ven de frente, así que muchas de sus caries se detectan con la radiografía y no a simple vista.

2.3. Oclusal o incisal

La oclusal es la cara de masticar de premolares y molares. En incisivos y caninos esa superficie es un borde, y se llama incisal. En el registro son la misma posición, así que un programa no necesita dos casillas: necesita llamarla por su nombre según la pieza.

Las cinco superficies de una pieza y sus abreviaturas habituales
SuperficieAbreviatura habitualQué cara es
VestibularVLa que mira al labio o a la mejilla
Lingual o palatinaL o PLa que mira a la lengua o al paladar
MesialMLa proximal que mira a la línea media
DistalDLa proximal que mira hacia atrás
Oclusal o incisalO o ILa de masticar, o el borde en incisivos y caninos

El número de pieza que acompaña a cada abreviatura, con sus casos raros, está explicado en la numeración dental FDI pieza a pieza.

3. Caries que ocupan más de una cara

Muchas lesiones no se quedan en una sola superficie. Una caries proximal que llega a la cara de masticar, o una obturación que abarca tres caras, son el caso más habitual en la consulta y el más fácil de registrar mal.

3.1. Las combinaciones habituales

Las abreviaturas se combinan para nombrar las lesiones y restauraciones que cruzan caras: MO para mesio-oclusal, DO para disto-oclusal, MOD cuando son las tres. Es una notación compacta y útil en la conversación, pero en el registro cada cara tiene que existir por separado, con su estado.

3.2. Un hallazgo con varias superficies

Una caries MO no es una caries mesial más una oclusal que casualmente coinciden: es una sola lesión que ocupa dos caras. El registro tiene que poder guardarla así, porque se trata una vez y se sigue una vez. Si se anota como dos hallazgos sueltos, la próxima revisión no sabrá que eran el mismo.

portamatriz dental metálico con su banda montada en anillo sobre una bandeja de acero Una caries que cruza dos caras es un solo hallazgo con dos superficies, no dos caries.

3.3. La caries cervical

Una caries en el cuello del diente, junto a la encía, está en la cara vestibular o en la lingual, pero en una zona muy concreta de ella. Si la clínica necesita distinguirla de una caries en el centro de esa cara, el registro tiene que tener dónde anotarlo, y no dejarlo para una nota que nadie volverá a leer.

4. Caries junto a una obturación, y lo que ya estaba

Una superficie puede tener más de una cosa a la vez. La combinación más frecuente es una obturación antigua con una caries en su borde, y es la que más programas resuelven mal.

4.1. Dos estados en la misma cara

Si la cara oclusal tiene una obturación y aparece una caries en su margen, la superficie tiene dos estados: obturada y cariada. Un registro que solo admite un estado por cara obliga a elegir, y cualquiera de las dos elecciones borra algo que es verdad. La cara tiene que poder guardar las dos cosas.

4.2. La obturación que el paciente ya traía

Una obturación hecha en otra clínica es un estado de partida, no un trabajo propio. Registrarla como previa permite contestar, años después, si una caries apareció junto a una restauración tuya o junto a una ajena. Es la misma distinción que atraviesa todo el odontograma, explicada en qué es un odontograma y cómo se registra.

4.3. La lesión que se decide vigilar

Si quien explora decide no intervenir una lesión y seguirla, eso también es un dato: la caries existe y está anotada, y además se ha decidido observarla. El registro tiene que distinguir una caries pendiente de tratar de una caries en observación, porque en la revisión siguiente la pregunta es distinta para cada una.

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5. Qué más se anota además de la cara

La pieza y la superficie dicen dónde está la caries. Hay otros datos que dicen cómo se vio y quién la vio, y que son los que permiten fiarse de la anotación cuando la lee otra persona.

5.1. Cómo se detectó

Una caries proximal vista en una radiografía de aleta de mordida y una vista en la exploración con espejo son el mismo hallazgo con una fuente distinta. Anotar cómo se detectó ayuda a interpretar la revisión siguiente. Y si fue en una imagen, lo que tiene que cumplir esa imagen para servir años después está en las radiografías dentales dentro del expediente.

sensor radiográfico intraoral colgado de su cable del brazo de un sillón dental Se detecte en la boca o en la imagen, la caries va a su cara y deja dicho cómo se vio.

5.2. La severidad, si la clínica la clasifica

Hay clínicas que clasifican cada lesión según su extensión o su actividad con un sistema de códigos que usa el sector. Si es tu caso, el registro tiene que tener un campo para ese código, con valores cerrados, y no dejarlo en texto. Si no la clasificas, no hace falta inventar un campo: basta con que la caries esté en su cara.

5.3. La fecha y el autor

La fecha es lo que permite ver la evolución de la cara: sana en una revisión, cariada en la siguiente, obturada en la tercera. El autor responde a quién la vio. Una caries sin fecha no se puede comparar, y una sin autor no tiene quien responda de ella.

6. Del hallazgo al plan y a lo realizado

La caries registrada es el punto de partida del plan de tratamiento. El recorrido de la cara, de cariada a obturada, tiene que quedar escrito sin que nadie retoque el dibujo a mano.

6.1. El hallazgo no es el plan

Registrar una caries no es decidir tratarla. El hallazgo va al odontograma; el tratamiento propuesto, si lo hay, va al plan, y lo decide quien trata. Mantenerlos separados permite saber, después, qué caries se encontraron y cuáles de ellas se llegaron a proponer y a tratar.

6.2. La obturación realizada ocupa su cara

Cuando se marca como hecha una obturación sobre una cara cariada, esa cara pasa a obturada con la fecha de la visita. El paso tiene que ocurrir al registrar el acto, no cuando alguien se acuerde de repintar el diente. Cómo se evita anotar dos veces, en actualizar el odontograma al realizar un tratamiento.

6.3. Cuando lo realizado no coincide con lo previsto

Una obturación planificada como MO puede acabar siendo MOD. El registro de lo realizado es lo que se hizo, no lo que se planificó: las caras que quedan obturadas son las de la obturación real. Si el programa copia sin más las caras del plan, la boca registrada deja de parecerse a la boca del paciente.

7. La caries en la dentición temporal y mixta

Las piezas temporales tienen las mismas cinco caras y se registran igual. Lo que cambia es la serie de números y el cuidado que exige una boca donde conviven dos denticiones.

7.1. Las mismas caras, otra serie

Una caries distal en el primer molar temporal inferior derecho es una caries distal en el 84. El registro por superficie funciona igual; lo que tiene que admitir el programa es la serie temporal, del 51 al 85, y las dos series a la vez en la misma boca.

7.2. Registrar aunque la pieza vaya a cambiar

Una pieza temporal cariada se registra con el mismo detalle que una permanente, aunque se sepa que la va a sustituir otra. El registro no anticipa lo que pasará: dice lo que hay hoy. Qué hacer con esa caries es decisión de quien trata; que quede anotada en su cara es cosa del registro.

7.3. Contar por separado

Los índices de caries cuentan por separado la dentición permanente y la temporal. Un registro que mezcla las dos series, o que no distingue una temporal ausente por exfoliación de una extraída, no puede dar ninguno de los dos números con fiabilidad.

8. Del registro por superficie a los números

Una caries bien registrada no solo sirve para la ficha de un paciente. Sirve para contar, para seguir y para buscar, que es donde el registro por superficie devuelve lo que costó hacerlo.

8.1. Contar dientes y contar caras

El índice CAOD cuenta dientes cariados, ausentes y obturados, y cada diente cuenta una vez aunque tenga varias caras afectadas. Hay una variante que cuenta superficies en lugar de dientes y que solo se puede calcular si el registro guarda las caras. Qué cuenta cada índice, en cómo se calcula el índice CAOD de un paciente.

8.2. Ver la evolución de una cara

Con la caries en su superficie y su fecha, la historia de una cara se lee sola: sana, cariada, obturada, con caries en el margen. Es lo que permite contestar a un paciente que pregunta por qué hay que volver a tratar un diente que ya se trató.

8.3. Buscar lo que está pendiente

Si las caries están registradas como estado, se puede preguntar al programa qué pacientes tienen caries anotadas sin tratamiento propuesto o sin realizar. Registradas en una nota, esa pregunta no tiene respuesta.

  • Cada caries en su cara, nunca «caries en el 36».
  • Las lesiones de varias caras, como un solo hallazgo con sus superficies.
  • Dos estados en la misma cara cuando hay caries junto a una obturación.
  • Lo que el paciente trae, separado de lo hecho en la clínica.
  • Cómo se detectó y, si se clasifica, su código cerrado.
  • Lo realizado con sus caras reales, aunque no coincidan con el plan.

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9. Qué aporta obeliOmed

El registro por superficie solo compensa si el programa lo hace fácil y lo aprovecha después. Esto es lo que hay, y lo que no.

9.1. Cada cara, con su estado y su historia

El odontograma de obeliOmed registra cada pieza en numeración FDI y cada superficie por separado, con el estado de la pieza guardado por capas, de modo que la corona no borra la endodoncia. Cada cambio queda en el histórico con la consulta, la especialidad, el autor, la fecha, el valor anterior, el nuevo y el motivo del cambio.

Un acto marcado como realizado repinta la boca y uno propuesto no la cambia, y el índice CAOD se calcula a partir del odontograma: nadie lo teclea.

9.2. Del hallazgo al plan

El plan de tratamiento se construye sobre el odontograma, con los actos del catálogo de tu clínica y su precio. Los actos que exigen pieza y superficie, como una obturación, las piden; los que no, no las guardan. El paciente acepta o rechaza cada acto por separado. El conjunto del registro dental, en qué registrar en la historia clínica dental.

Cada radiografía queda asociada a la pieza que muestra, y el visor DICOM la abre dentro del expediente del paciente.

9.3. Lo que no hacemos

  • No traemos la codificación de diagnósticos dentales. El catálogo de diagnósticos que trae el programa no incluye el capítulo dental.
  • No decidimos nada clínico. Qué caries se trata, cuál se vigila y cómo, lo decide quien explora; nosotros guardamos lo que anota.

10. Preguntas frecuentes sobre el registro de caries por superficie

¿Por qué hay que registrar la caries por superficie y no por diente?

Porque cada una de las cinco caras de una pieza puede estar en un estado distinto, y la caries es un hallazgo de una cara concreta. Anotada como «caries en el 36», no se sabe en qué cara estaba, no se puede saber si la de la revisión siguiente es la misma o una nueva, y no se sabe qué parte del diente cubrió la obturación. Registrada en su superficie, con fecha y autor, la historia de cada cara se puede seguir y comparar, y los índices que cuentan caras se pueden calcular.

¿Qué significan las abreviaturas V, L, M, D y O del odontograma?

Son las cinco superficies de una pieza. La V es la vestibular, la que mira al labio o a la mejilla. La L o la P es la lingual o la palatina, la que mira a la lengua en la arcada inferior o al paladar en la superior. La M es la mesial, la cara proximal que mira a la línea media, y la D la distal, la que mira hacia atrás. La O es la oclusal, la de masticar, que en incisivos y caninos se llama incisal y se abrevia con la I.

¿Cómo se registra una caries que ocupa la cara mesial y la oclusal?

Como una sola lesión que ocupa dos superficies, la mesial y la oclusal, lo que en la conversación se abrevia como MO. No son dos caries que coinciden: es un hallazgo que se tratará una vez y se seguirá una vez. El registro tiene que guardar las dos caras con su estado y mantenerlas unidas como el mismo hallazgo. Si se anotan como dos hallazgos sueltos, en la revisión siguiente nadie sabrá que eran la misma lesión, y el plan de tratamiento puede acabar duplicando una obturación que en realidad es una sola.

¿Cómo se anota una caries en el borde de una obturación antigua?

La superficie tiene entonces dos estados a la vez: está obturada y tiene una caries en el margen de esa obturación. El registro tiene que poder guardar los dos, porque cualquiera de ellos por separado sería falso. Si el programa solo admite un estado por cara, obliga a elegir entre la obturación y la caries, y borra algo que es verdad. También conviene saber si la obturación era de la clínica o la traía el paciente de otra consulta, porque esa pregunta aparece siempre cuando hay que volver a tratar el diente.

¿Hay que registrar una caries aunque se decida no tratarla todavía?

Sí. Qué lesión se interviene y cuál se vigila es una decisión de quien explora, pero la caries existe y tiene que quedar anotada en su cara, con su fecha y su autor. Lo que conviene es que el registro distinga una caries pendiente de tratar de una caries que se ha decidido observar, porque en la revisión siguiente la pregunta es distinta: en una, si se trató; en la otra, si ha cambiado. Una caries que no se anota porque no se va a tratar hoy desaparece de la historia del paciente.

¿Qué pasa si la obturación realizada ocupa más caras de las previstas?

Se registra lo que se hizo, no lo que se planificó. Si el plan preveía una obturación mesio-oclusal y al trabajar la lesión hubo que llegar también a la cara distal, la obturación realizada es MOD y las caras que quedan obturadas en el odontograma son las tres. Un programa que copia automáticamente las caras del plan al marcar el acto como hecho acaba con una boca registrada que no coincide con la del paciente. El plan dice lo que se propuso; lo realizado, lo que de verdad hay.

¿Se registran igual las caries en los dientes de leche?

Sí, con las mismas cinco caras y el mismo detalle, pero con la numeración temporal, del 51 al 85. Una caries distal en el primer molar temporal inferior derecho es una caries distal en el 84. El registro no anticipa que la pieza vaya a ser sustituida: dice lo que hay hoy. Lo que el programa tiene que admitir es la serie temporal y las dos series a la vez en la dentición mixta, y contar la caries temporal aparte, porque los índices de caries separan siempre la dentición permanente de la temporal.

¿Por qué registrar la caries como estado y no en una nota?

Que se puede contar, seguir y buscar. Contar, porque el índice CAOD y su variante por superficies salen del registro sin sumar a mano. Seguir, porque la historia de cada cara se lee sola: sana, cariada, obturada. Y buscar, porque se puede preguntar al programa qué pacientes tienen caries anotadas sin tratamiento propuesto o sin realizar. Escrita en una nota de texto, la caries existe para quien lee la nota entera y para nadie más: no se pinta, no se cuenta y no aparece en ninguna lista.

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