La diferencia entre SD-OCT y SS-OCT no es solo velocidad de escaneo. Es cuánto puede ver el equipo a través de una catarata densa o hasta qué profundidad de la coroides llega sin perder señal, y eso decide si compensa el salto de tecnología según el perfil de pacientes de tu consulta.

SD-OCT vs SS-OCT: diferencias clave para tu clínica oftálmica

Qué es cada tecnología, cuándo compensa el salto a fuente de barrido, cómo se guarda la imagen en el expediente, y qué hace obeliOmed con esos archivos y qué no.

Dos tomógrafos de mesa genéricos de perfiles distintos colocados uno junto al otro en consulta La diferencia no es solo velocidad: es cuánto puede ver el equipo a través de una catarata densa.

1. El reto de elegir tomógrafo para tu clínica

1.1. Una inversión que se nota durante años

La Tomografía de Coherencia Óptica es el estándar para el cribado, diagnóstico y seguimiento de las neuropatías ópticas y las patologías coriorretinianas, y el equipo que se compra hoy va a condicionar la calidad de esos diagnósticos durante bastantes años. Elegir mal el principio físico de adquisición no se nota el primer día: se nota cuando aparece el primer paciente con catarata densa o miopía alta y la imagen no da lo que hace falta. Y para entonces ya se ha hecho la inversión, así que el momento de acertar es antes de firmar el pedido, no después de comprobar sus límites con un caso real delante.

1.2. El problema no es solo el hardware

Da igual lo bueno que sea el tomógrafo si las imágenes se quedan atrapadas en el ordenador del propio equipo: la consulta se fragmenta, el histórico no viaja con el paciente entre boxes o sedes, y comparar dos revisiones exige ir físicamente a buscar el estudio antiguo. Unificar la captura con un software especializado para clínicas oftalmológicas es lo que convierte una buena imagen en un dato realmente útil para el seguimiento. Ese segundo problema es independiente de la tecnología del tomógrafo: un SS-OCT de última generación con las imágenes atrapadas en su propio ordenador sigue teniendo el mismo problema de fragmentación que un SD-OCT antiguo, solo que con archivos más pesados.

2. SD-OCT: qué es y dónde está su límite

2.1. Cómo funciona

La tomografía de dominio espectral (SD-OCT) sustituyó a los antiguos sistemas de dominio temporal y elevó la velocidad de adquisición hasta rangos habituales de 27.000 a 85.000 A-scans por segundo. Usa una fuente de luz de banda ancha, típicamente en torno a los 840 nanómetros, que se dirige hacia un espectrómetro con una rejilla de difracción y un sensor de cámara lineal que captura el espectro de interferencia de una vez. Es la tecnología que equipa la mayoría de los tomógrafos instalados hoy en consulta, y la que ha marcado durante años el estándar de referencia para el seguimiento macular.

2.2. Dónde pierde nitidez

Con una resolución axial cercana a los 5 micrómetros, el SD-OCT es más que suficiente para la mayoría de los casos, pero su longitud de onda dispersa más al atravesar medios opacos —cataratas densas, hemorragias vítreas, opacidades corneales— y la señal se atenúa a medida que el escaneo penetra hacia las capas profundas. En la práctica, eso significa peor delimitación de la coroides y de la lámina cribosa en pacientes glaucomatosos complejos. No es un fallo del equipo: es una limitación física de la propia longitud de onda, y ningún ajuste de software la compensa por completo.

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3. SS-OCT: qué aporta la fuente de barrido

3.1. Más velocidad, menos artefactos de movimiento

La tomografía de fuente de barrido (SS-OCT) sustituye el espectrómetro por un láser sintonizable que recorre las longitudes de onda de forma secuencial, centrado habitualmente en torno a los 1050 nanómetros. Las velocidades de adquisición típicas van de 100.000 a 200.000 A-scans por segundo, lo que reduce el tiempo de fijación del paciente y los artefactos por parpadeo o micromovimiento. Al eliminar el espectrómetro y la cámara lineal, el diseño también simplifica la óptica interna del propio tomógrafo.

3.2. Mejor penetración en medios opacos

La longitud de onda más larga penetra mejor las cataratas densas y otras opacidades, y la señal se mantiene más estable en profundidad: en la misma captura se puede ver desde el vítreo posterior hasta la coroides y la interfase escleral sin el decaimiento típico del SD-OCT. Es la diferencia que más se nota en glaucoma avanzado, miopía alta o DMAE con desprendimiento del epitelio pigmentario. En esos casos, una imagen que con SD-OCT sale incompleta puede salir completa a la primera con SS-OCT, sin repetir la prueba.

Lupa apoyada sobre una carpeta abierta con dos fichas de paciente de grosor distinto La proporción de casos complejos en tu agenda, no la ficha técnica, es lo que decide el salto.

4. Cuándo compensa cada tecnología

4.1. Para una consulta general, el SD-OCT suele bastar

Si la mayoría de tus pacientes son revisiones rutinarias de mácula en gente joven, un SD-OCT ofrece resolución de sobra para calcular los mapas de espesor ETDRS y alimentar el expediente sin problemas de calidad, un flujo que se detalla en nuestra guía de exploración oftalmológica. Pagar el sobrecoste de un SS-OCT para ese perfil de consulta no se traduce en mejores diagnósticos, solo en una prueba algo más rápida.

4.2. Para retina crónica y glaucoma complejo, el SS-OCT se nota

Cuando el trabajo diario incluye seguimiento de DMAE exudativa, glaucoma con miopía alta o pacientes con catarata que aún no se ha operado, la mejor penetración del SS-OCT deja de ser un extra y pasa a evitar diagnósticos que se quedan cortos por falta de señal. El detalle clínico de ambos casos está en diagnóstico precoz y seguimiento del glaucoma y en DMAE: diagnóstico precoz y seguimiento clínico. Muchas clínicas con perfil mixto acaban con las dos tecnologías conviviendo: SD-OCT para el volumen general y SS-OCT reservado para los casos que lo necesitan.

5. La imagen en el expediente: visor, no servidor PACS

5.1. Qué resuelve el visor y qué no

Los tomógrafos actuales, sea cual sea su principio físico, generan cubos volumétricos bajo el estándar DICOM Ophthalmic Tomography. obeliOmed no es un servidor PACS: no recibe estos estudios del equipo por red de forma automática. Lo que sí resuelve es sacar la imagen del ordenador del tomógrafo y ponerla en la historia clínica del paciente, accesible desde cualquier puesto del centro sin licencias de visualización por puesto del propio fabricante. El detalle de cuándo hace falta dar el salto a un PACS de verdad está en cuándo hace falta un PACS y cuándo no, y el marco completo en interoperabilidad de imagen médica y redes PACS/DICOM cloud.

5.2. Comparar series temporales sin salir de la historia

En el seguimiento de glaucoma o DMAE, lo habitual no es leer un estudio aislado sino comparar la serie completa de revisiones para ver la progresión. Tener todas las capturas —vengan de un SD-OCT antiguo o de un SS-OCT nuevo— en el mismo expediente es lo que permite abrir esa serie temporal sin ir a buscar cada estudio a un sitio distinto. El detalle del visor está en la página del visor DICOM, y cómo se lee un informe de OCT en cómo leer un informe de OCT. Esa vista comparativa es la que de verdad importa en el día a día: la pregunta habitual no es cómo está la retina hoy, sino si el espesor o la excavación han cambiado desde la última visita.

6. Seguridad y protección de datos

6.1. Dónde vive el dato y cómo viaja

Los datos se alojan en servidores situados en España. Los documentos clínicos y los campos marcados como sensibles —no el expediente completo— van cifrados con AES-256-GCM, con una clave derivada por ámbito y rotación de claves, y la conexión viaja bajo TLS. La facturación cumple con VeriFactu y TicketBAI. Cada centro puede descargar en cualquier momento una copia de sus propios datos, cubos de OCT incluidos.

6.2. Trazabilidad, no promesas de inmutabilidad

Si un profesional se equivoca al guardar una prueba, puede volver a guardarla: el dato se corrige, no queda bloqueado para siempre. Lo que sí queda es el registro de auditoría con quién hizo el cambio, cuándo y qué valor había antes, que es lo que exige la Ley 41/2002 sobre la historia clínica. Todo acceso a un estudio, también el de solo consulta, queda igualmente registrado.

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7. Migrar un histórico de OCT al cambiar de equipo

7.1. La imagen va por su cuenta, aparte del texto

Al sustituir un tomógrafo, lo que tenía dentro no viaja junto con el texto de la historia clínica: son cosas distintas, y confirmar el plazo de una migración no confirma el de la otra. El formato de salida también varía de un fabricante a otro, así que conviene pedir una exportación completa y comprobar que se abre en el nuevo sistema antes de dar el equipo antiguo por retirado. Es el mismo error que se comete al renovar cualquier equipo de imagen: nadie decide tirar el histórico, simplemente nadie lo pide a tiempo.

7.2. Un caso real de migración

En Clínica Masera se migraron 70.000 historiales repartidos en tres formatos a la vez —papel, hojas de cálculo y el software anterior— y el proyecto duró cinco semanas, más de lo habitual precisamente por eso. La clínica no dejó de atender ni un día, porque los datos se importaron primero en un entorno de prueba antes del volcado definitivo. Está contado entero en el caso de Clínica Masera.

8. Qué hace obeliOmed con la imagen de OCT, y qué no

8.1. Lo que sí

El cubo de OCT se sube al expediente y se trabaja ahí: se navega, se compara con revisiones anteriores en la misma serie temporal y queda accesible desde cualquier puesto del centro. El almacenamiento se amplía con el módulo correspondiente si el volumen lo pide: +15 €/⁠mes. El visor DICOM va aparte, +8 €/⁠mes, dentro de los planes de la especialidad de oftalmología, desde desde 29 €/⁠mes al mes.

8.2. Lo que no

No hay servidor PACS: la imagen la sube una persona de la clínica, no se recibe automáticamente del equipo. Y obeliOmed no procesa ni mejora la imagen: no aplica ningún algoritmo de compensación de señal, realce de contraste ni interpretación diagnóstica sobre el cubo de OCT, venga de un SD-OCT o de un SS-OCT. El visor muestra exactamente lo que generó el equipo; la lectura clínica es siempre del oftalmólogo, con la calidad de imagen que le entregue su tomógrafo, no una versión corregida por software.

9. Cómo decidir en tu clínica

9.1. Empieza por tu casuística real

Antes de mirar precios de equipo, conviene mirar qué porcentaje de tus pacientes son revisiones rutinarias frente a casos de retina crónica, glaucoma avanzado o miopía alta. Esa proporción, más que cualquier ficha técnica, es la que decide si el salto a SS-OCT se amortiza en tu consulta concreta. Un mes revisando el motivo de consulta de cada OCT que se hace da una respuesta más fiable que cualquier folleto comercial del fabricante.

Agenda de consulta abierta con fichas de cita de colores distintos repartidas entre sus páginas Un mes revisando el motivo real de cada OCT dice más que cualquier ficha técnica de fabricante.

9.2. El software no depende de qué elijas

Sea cual sea el tomógrafo, el flujo de subida al expediente y el visor funcionan igual: lo que cambia es la calidad de imagen que llega, no cómo se gestiona una vez dentro. Eso permite decidir el hardware por criterio clínico, sin que la elección quede condicionada por lo que el software de gestión sea capaz de admitir. La única comprobación previa necesaria es que el equipo elegido exporte en DICOM estándar, no en un formato propietario cerrado.

10. Preguntas frecuentes sobre SD-OCT, SS-OCT y su gestión en la clínica

¿obeliOmed mejora o compensa con software la imagen de un SD-OCT?

No. obeliOmed no aplica ningún algoritmo de realce, compensación de señal ni corrección de la atenuación en profundidad sobre los cubos de OCT, sea cual sea la tecnología del equipo que los generó. El visor muestra el estudio tal como lo entregó el tomógrafo, sin procesamiento añadido. Si un SD-OCT pierde nitidez en la coroides por su propia física, esa limitación no la corrige el software de gestión: la resuelve, si hace falta, cambiar de tecnología de captura. Cualquier procesamiento de imagen que mejore o reinterprete lo que capturó el equipo pertenece al propio fabricante del tomógrafo, con su propia validación clínica, no al software de gestión del expediente.

¿Qué diferencia práctica nota el paciente entre SD-OCT y SS-OCT?

Sobre todo la duración de la prueba. Al ser más rápido, el SS-OCT reduce el tiempo en el que el paciente tiene que mantener la fijación, lo que se traduce en menos capturas repetidas por parpadeo o micromovimiento, especialmente en pacientes mayores o con dificultad para fijar la mirada. La molestia de la prueba en sí —sin contacto, sin dilatación en la mayoría de los casos— es la misma con las dos tecnologías. Para el paciente, la diferencia se nota más en el número de veces que hay que repetir la captura que en la sensación durante la prueba.

¿Hace falta cambiar de software de gestión si cambio de tomógrafo?

No, si el nuevo equipo genera archivos DICOM estándar: el flujo de subida al expediente y el visor funcionan igual con SD-OCT y con SS-OCT. Lo que sí conviene comprobar antes de comprar es si el fabricante concreto exporta en un formato propietario cerrado, porque eso condiciona cómo se sube la imagen, no si se puede subir. Esa comprobación depende del equipo y del fabricante, no de una regla general. Conviene pedirla por escrito al proveedor del tomógrafo antes de firmar el pedido, no dar por hecho que «es DICOM» sin verlo escrito en la ficha técnica.

¿Se pueden tener series de SD-OCT antiguas y SS-OCT nuevas en el mismo expediente?

Sí. El expediente no distingue de qué tecnología viene cada captura: todas las series de un mismo paciente conviven en su historia y se pueden abrir una junto a otra para ver la evolución, aunque el equipo haya cambiado a mitad de seguimiento. Lo único que cambia entre una serie y otra es la calidad de imagen de origen, que queda visible al comparar, no oculta ni normalizada artificialmente. Es habitual en clínicas que llevan años de seguimiento con el mismo paciente y que han renovado el tomógrafo por el camino: la serie histórica no se pierde ni hay que reconstruirla.

¿Hace falta un PACS para gestionar los cubos de OCT?

No necesariamente. Un visor integrado permite consultar, comparar y navegar el estudio desde la historia del paciente; lo que no hace es recibirlo automáticamente del tomógrafo por red, así que alguien tiene que subirlo. Un PACS sí lo recibe por red y gestiona listas de trabajo, pero es otra categoría de producto y otro presupuesto, y solo compensa a partir de un volumen de estudios que hace inviable subirlos a mano cada día. La pregunta que decide cuál necesitas no es «¿tenéis PACS?» sino cuántos cubos de OCT al día habría que subir a mano en tu centro.

¿Qué pasa con el histórico de OCT si cambio de tomógrafo?

No se traspasa solo: hay que pedir al fabricante saliente una exportación completa del histórico y comprobar que los archivos se abren en el nuevo sistema antes de dar el equipo por retirado. El texto de la historia clínica se migra aparte, con su propio plazo, así que confirmar uno no confirma el otro. Documentar dónde queda cada cosa evita que un histórico termine en un disco desconectado en un armario. Es un trabajo que conviene planificar antes de firmar la retirada del equipo antiguo, no después, cuando ya no queda a quien reclamárselo.

¿Compensa el salto a SS-OCT en una consulta general?

Depende del perfil de pacientes, no del presupuesto disponible. Si la mayoría son revisiones rutinarias de mácula en pacientes jóvenes sin opacidades relevantes, un SD-OCT sigue dando resolución de sobra. El salto compensa cuando una parte significativa de la agenda son casos de retina crónica, glaucoma avanzado o miopía alta, donde la mejor penetración del SS-OCT evita repetir pruebas o quedarse con una imagen insuficiente para decidir. Revisar durante un mes cuántas OCT se hacen por cada motivo de consulta da una respuesta más fiable que estimarlo de memoria.

¿Tiene coste aparte el módulo de visor DICOM?

El visor DICOM es un módulo dentro de los planes de la especialidad de oftalmología, con su propio precio: +8 €/⁠mes. No hace falta contratarlo por separado ni negociarlo aparte; se añade cuando lo necesitas y se refleja en la misma factura. El detalle completo de planes y módulos, con tarifas desde desde 29 €/⁠mes al mes, está siempre disponible en la página de precios y planes. Si el volumen de imagen crece por encima de lo que trae el plan, el módulo de almacenamiento adicional sigue el mismo criterio: se contrata cuando hace falta.

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Última actualización: agosto de 2026.