El dolor real: la tonometría de Braley mide la presión antes y después de una provocación —beber agua rápido, posición prona, oscuridad—. El resultado clínico es la diferencia de presión, no la presión en sí. Ese resultado llega a la ficha como «PIO pre: 18, PIO post: 26», pero sin decir que es una Braley, sin decir la provocación y sin separarlo de la tonometría de rutina. La siguiente visita ve dos presiones en la misma serie, piensa que la presión subió de 18 a 26 entre visitas y se alarma por algo que no existe.
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Tonometría de Braley: presión en casos especiales

La tonometría de Braley mide la presión intraocular antes y después de una provocación. Qué campos necesita el registro, por qué no se puede mezclar con la de aplanación en la misma serie temporal y qué se pierde sin esa separación.

Tonómetro de Goldmann montado en lámpara de hendidura con el prisma iluminado por el haz azul La tonometría de Braley mide la presión antes y después de una provocación: la diferencia es el dato, no la cifra aislada.

1. Qué es la tonometría de Braley y cuándo se usa

1.1. Una tonometría con provocación controlada

La tonometría de Braley mide la presión intraocular en dos momentos: antes de una provocación y después. La provocación puede ser una sobrecarga hídrica —el paciente bebe un litro de agua en cinco minutos—, una posición prona sostenida, o la permanencia en oscuridad. El objetivo es detectar si el ojo tiene capacidad de regular la presión cuando se le somete a una carga: un ojo sano regula y la presión no sube significativamente; un ojo con predisposición al glaucoma de ángulo cerrado o con una vía de drenaje limitada puede responder con una subida relevante.

1.2. Cuándo se pide y cuándo no

La Braley no se hace de rutina. Se pide cuando la tonometría de rutina da presiones normales pero la sospecha de glaucoma persiste —por la gonioscopia, por los antecedentes, por la papila—. También se pide cuando se evalúa el riesgo de cierre angular antes de una dilatación pupilar, o cuando se monitoriza la respuesta a un tratamiento hipotensor en un paciente con presiones limítrofes. Es una prueba de confirmación o de descarte, no de screening, y su registro debe reflejar esa diferencia.

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2. Por qué la Braley no es una tonometría más

2.1. Dos números que solo tienen sentido juntos

La presión antes de la provocación es el punto de partida; la presión después es el resultado. El dato clínico no es ninguna de las dos cifras por separado: es la diferencia. Una presión que sube de 16 a 18 mmHg es una respuesta normal; una que sube de 16 a 28 mmHg es una respuesta patológica. Sin registrar las dos cifras como parte de la misma prueba, la diferencia no se calcula y el dato clínico se pierde. Y si las dos cifras entran en la serie de la tonometría de rutina, la serie muestra una oscilación que no es del ojo: es del protocolo.

2.2. El método importa más que en la tonometría de rutina

En la tonometría de rutina, el método —aplanación o aire— afecta a la cifra pero no cambia la pregunta: «¿cuál es la presión?». En la Braley, el método de provocación cambia la pregunta: «¿cuánto sube con agua?» es diferente de «¿cuánto sube en oscuridad?». Dos Braley con provocaciones diferentes no son comparables, y registrar «Braley: +8 mmHg» sin decir la provocación es como registrar un análisis de sangre sin decir si fue en ayunas. El campo de provocación da contexto al número y permite comparar solo las Braley con la misma provocación.

2.3. La serie de la Braley es su propia serie

La tonometría de rutina genera una serie temporal de presiones a lo largo de los meses y años. La Braley genera otra serie diferente: la diferencia de presión antes y después de la provocación en cada visita donde se hizo. Las dos series contestan preguntas diferentes: la primera dice cómo evoluciona la presión basal; la segunda dice cómo responde el ojo a la carga. Mezclarlas en una sola serie es como mezclar el peso en ayunas con el peso después de comer: los dos son pesos, pero la serie resultante no mide nada.

3. Los campos que necesita el registro

3.1. Presión pre y presión post, por ojo

Los datos primarios son cuatro números: presión del ojo derecho antes de la provocación, presión del ojo derecho después, presión del ojo izquierdo antes, presión del ojo izquierdo después. Cada uno es un campo numérico en milímetros de mercurio. La diferencia se calcula automáticamente, pero registrar los cuatro valores —no solo la diferencia— permite verificar que la presión de partida era coherente con la tonometría de rutina y que la medición postprovocación se hizo correctamente.

3.2. Tipo de provocación y duración

El campo de provocación es un catálogo cerrado: sobrecarga hídrica, posición prona, oscuridad, ejercicio. Cada tipo tiene una duración estándar —la sobrecarga hídrica mide a los 30 minutos, la posición prona a los 60, la oscuridad a los 60—, pero la duración real puede variar y debe registrarse. Un paciente que no toleró la posición prona más de 30 minutos tiene una Braley con provocación incompleta, y esa nota cambia la interpretación de la cifra. Sin el campo de provocación y duración, la cifra existe pero su contexto no.

3.3. Hora de inicio y método de medición

La presión intraocular varía a lo largo del día, y la Braley se interpreta mejor cuando se sabe a qué hora se hizo: una subida de 8 mmHg a las 8 de la mañana —cuando la presión basal tiende a ser más alta— puede ser menos significativa que la misma subida a las 3 de la tarde. El método de medición —aplanación de Goldmann, tonómetro de rebote, neumotonometría— debe coincidir para las dos mediciones de la misma Braley: medir la pre con aplanación y la post con aire introduce un artefacto en la diferencia.

Botella de agua destapada junto a un reloj de pared en sala de espera clínica bajo fluorescente La sobrecarga hídrica es una de las provocaciones de la Braley: un litro de agua en cinco minutos, y la presión se mide a los treinta.

4. La diferencia de presión como dato clínico

4.1. Cuánto es «significativo»: el umbral que el campo permite aplicar

Una subida de presión de 8 mmHg o más después de la provocación se considera significativa en la mayoría de protocolos. Con un campo numérico para la diferencia, el umbral se aplica automáticamente: cualquier Braley con diferencia ≥8 mmHg se señala. Sin campo, el profesional tiene que restar mentalmente dos cifras buscadas en una nota, y un umbral que hay que calcular es un umbral que se olvida cuando hay prisa. El campo no decide nada: solo muestra un número que el profesional interpreta.

4.2. La asimetría entre ojos: el hallazgo que la diferencia revela

Si el ojo derecho sube 3 mmHg y el ojo izquierdo sube 12 mmHg con la misma provocación, la asimetría señala un problema unilateral. Esa asimetría solo se ve si la diferencia se calcula por ojo, y la diferencia solo se calcula por ojo si las presiones pre y post tienen campos separados por ojo. Una nota que diga «Braley: positiva» no dice cuál de los dos ojos respondió, y la indicación de tratamiento —que es por ojo— no tiene base.

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5. Lo que se pierde cuando la Braley va en la misma serie que la rutina

5.1. La serie falsa que alarma sin motivo

Si la presión pre-Braley y la post-Braley entran en la serie de la tonometría de rutina, la serie muestra una oscilación repentina: 18, 28, 16 en tres mediciones consecutivas. Sin el contexto de que el 28 es una post-provocación, la oscilación parece una crisis tensional, y la siguiente visita puede intensificar un tratamiento que no hace falta. Con campos separados, la serie de rutina muestra 18, 16 —sin el 28— y la serie de Braley muestra el delta. Cada serie cuenta su propia historia sin contaminar la otra.

5.2. La comparación entre Braley que solo un campo permite

Si se hicieron tres Braley en tres años —para monitorizar un ángulo estrecho—, comparar las tres exige saber que las tres son Braley y no tonometrías de rutina. Con un campo específico para la Braley, las tres se filtran juntas y la tendencia del delta se lee directamente: +6 el primer año, +8 el segundo, +10 el tercero sugiere que la capacidad de regulación empeora. Sin ese campo, las tres cifras están mezcladas con las decenas de tonometrías de rutina y la tendencia no se ve.

6. La relación con la tonometría de rutina y la gonioscopia

6.1. Rutina y Braley: la presión basal y la presión bajo carga

La tonometría de rutina dice cuánta presión hay en reposo. La Braley dice cuánto sube bajo carga. Un paciente con presión basal normal y Braley significativa tiene un ojo que funciona en el límite: está bien ahora, pero su capacidad de regulación está comprometida. Esa información solo se obtiene combinando las dos pruebas, y cada una necesita su campo porque cada una mide una dimensión diferente de la presión.

6.2. La gonioscopia como contexto de la Braley

La gonioscopia dice cómo de abierto está el ángulo iridocorneal. Un ángulo estrecho con una Braley significativa apunta a un mecanismo de cierre angular inducido por la provocación. Un ángulo abierto con una Braley significativa apunta a un problema del trabéculo —la malla de drenaje—. La combinación gonioscopia + Braley define el mecanismo del glaucoma sospechado, y esa combinación solo se lee cuando cada prueba tiene su campo en la ficha.

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7. La serie temporal de las Braley entre sí

7.1. El delta que progresa

Si el delta de la Braley crece año a año, la capacidad de regulación del ojo empeora. Esa progresión puede indicar que el ángulo se está cerrando más, que el trabéculo está perdiendo eficiencia o que el tratamiento hipotensor no está frenando la enfermedad. La serie de deltas, con un punto por cada Braley hecha, es la curva que lo muestra. Sin serie, cada Braley es un dato aislado que se interpreta sin contexto temporal, y la progresión se detecta solo cuando la presión basal ya ha subido, que es más tarde.

7.2. El delta que mejora con el tratamiento

Cuando se inicia un tratamiento hipotensor —colirios, láser, cirugía—, la Braley puede mejorar: el delta se reduce porque el ojo ahora regula mejor la carga. Esa mejora documenta la eficacia del tratamiento de una forma que la tonometría de rutina sola no da, porque la presión basal puede bajar sin que la capacidad de regulación mejore. Con campos, la serie de deltas muestra la curva de mejora; sin campos, la mejora de la regulación no se mide.

Lente de gonioscopia y tonómetro portátil de rebote sobre repisa con luz indirecta de tarde Gonioscopia antes, Braley después: la primera dice cómo de abierto está el ángulo y la segunda cómo responde a la carga.

8. Qué aporta obeliOmed al registro de la Braley

8.1. Campos específicos separados de la tonometría de rutina

obeliOmed registra la tonometría de Braley como prueba independiente, con campos para presión pre y post por ojo, tipo de provocación, duración, hora de inicio y método de medición. La diferencia se calcula automáticamente y se añade a la serie de Braley, que es una serie diferente de la serie de presiones de rutina. La asimetría entre ojos se muestra directamente y el umbral de significación clínica se señala sin cálculo manual.

8.2. La lectura cruzada con la rutina y la gonioscopia

La Braley aparece en la ficha junto a la tonometría de rutina y la gonioscopia, de forma que la combinación presión basal + delta + ángulo se lee en una pantalla. Un ángulo estrecho con presión basal normal y delta alto se ve directamente, sin cruzar datos entre notas ni recalcular diferencias. La guía de pruebas explica cómo encaja la Braley en el conjunto de la exploración. El software para clínicas presenta todo integrado en la historia clínica.

9. Cómo integrar la Braley en tu ficha

9.1. Lo mínimo para que la prueba tenga sentido

Cuatro campos numéricos —presión pre y post por ojo— más un campo de catálogo para la provocación. Con eso, la diferencia se calcula, la serie de deltas existe y la Braley no contamina la serie de rutina. El método de medición y la hora añaden contexto pero no son imprescindibles para el primer día. Lo imprescindible es que la Braley se registre como Braley y no como «dos tonometrías seguidas», porque esa confusión es la que crea las series falsas.

9.2. El error de meter la Braley en la tonometría de rutina

El error más grave es registrar la presión post-provocación como una tonometría más. La serie de rutina muestra un pico que no es real, la alarma se dispara y el profesional de la siguiente visita busca una causa para una subida que no fue una subida: fue una prueba de provocación. Con un campo específico para la Braley, la post-provocación se queda en su serie y la de rutina sigue limpia. La separación no es un capricho de organización: es la diferencia entre una serie fiable y una serie que miente.

10. Preguntas frecuentes sobre la tonometría de Braley

¿La tonometría de Braley sustituye a la tonometría de rutina?

No: la complementa. La tonometría de rutina mide la presión intraocular en reposo, que es el dato de seguimiento básico del glaucoma. La Braley mide la respuesta del ojo a una carga controlada, que es un dato adicional que se pide cuando la presión de rutina es normal pero la sospecha de glaucoma persiste. Las dos generan series temporales diferentes, se interpretan por separado y se registran en campos diferentes. La rutina se hace en cada visita; la Braley se hace cuando hay una indicación específica, no como rutina.

¿Cuántos milímetros de subida se consideran significativos?

La mayoría de protocolos consideran significativa una subida de 8 mmHg o más después de la provocación. Algunos protocolos más estrictos usan 6 mmHg como umbral. Lo importante no es solo el número absoluto de subida, sino el contexto: la misma subida de 8 mmHg tiene más peso si el ángulo es estrecho por gonioscopia que si es abierto, y más peso si la presión de partida ya estaba en el límite alto de la normalidad. Con campos numéricos, el umbral se aplica automáticamente y la combinación con la gonioscopia se lee en la misma ficha.

¿Por qué hay que anotar el tipo de provocación?

Porque cada provocación estresa al ojo de una manera diferente. La sobrecarga hídrica aumenta la producción de humor acuoso; la posición prona aumenta la presión venosa episcleral; la oscuridad provoca midriasis que puede aplanar el ángulo. Un delta de 10 mmHg con sobrecarga hídrica no tiene el mismo significado que un delta de 10 mmHg en oscuridad, y comparar dos Braley con provocaciones diferentes es como comparar un análisis de glucosa en ayunas con uno postprandial: los dos son glucosa, pero no miden lo mismo.

¿La Braley se puede hacer con cualquier tonómetro?

Sí, siempre que se use el mismo tonómetro para la medición pre y la post. Mezclar métodos —medir la pre con aplanación de Goldmann y la post con neumotonómetro— introduce una diferencia que no es del ojo sino del instrumento, y esa diferencia puede ser de 2 a 4 mmHg dependiendo del paciente. El campo de método de medición debe indicar qué tonómetro se usó, y si las dos mediciones se hicieron con el mismo. Una Braley con métodos diferentes es una Braley con un artefacto incorporado que el registro debe señalar.

¿Con qué frecuencia se repite la Braley?

Depende del contexto clínico. En un paciente con sospecha de glaucoma de ángulo cerrado que aún no se ha tratado, se puede repetir cada seis meses para ver si el delta progresa. Después de una iridotomía láser —el tratamiento del ángulo cerrado—, se repite para confirmar que la intervención ha mejorado la regulación. En un paciente con una sola Braley negativa y sin factores de riesgo, no se repite salvo que aparezcan nuevos hallazgos. Con la serie de deltas en campos, la decisión de repetir se basa en la tendencia; sin ella, se repite por protocolo o por incertidumbre.

¿Hay riesgos en la prueba de Braley?

La provocación hídrica puede causar náuseas en pacientes sensibles y, en casos raros, desencadenar un episodio de cierre angular agudo en un ojo con ángulo muy estrecho. Por eso la Braley no se hace sin antes evaluar el ángulo con gonioscopia: si el ángulo es ocluible, la provocación puede ser peligrosa y la prueba está contraindicada. Registrar la gonioscopia previa como dato asociado a la Braley documenta que se evaluó el riesgo antes de la provocación, lo cual es tanto buena práctica clínica como una salvaguarda legal que no puede depender de que alguien lo haya escrito en una nota.

¿Se pueden comparar Braley de distintas visitas?

Sí, siempre que la provocación y el método de medición sean los mismos. Dos Braley con sobrecarga hídrica y aplanación de Goldmann en dos visitas diferentes son directamente comparables: si el delta sube de 6 a 10 mmHg, la capacidad de regulación ha empeorado. Pero una Braley con sobrecarga hídrica y otra con oscuridad no se comparan directamente, porque la carga es diferente. Los campos de provocación y método son los que permiten filtrar solo las Braley comparables y construir la serie de deltas sobre datos homogéneos. Sin esos campos, todas las Braley son iguales, y la serie mezcla manzanas con naranjas.

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El registro de la tonometría de Braley con campos para presión pre/post por ojo, tipo de provocación, duración y método forma parte de la historia clínica general de obeliOmed, incluido en el plan que contrate tu centro. No hay un complemento aparte: la Braley, la tonometría de rutina y el resto de pruebas de presión se registran dentro de la misma ficha. El detalle actualizado de precios y planes, con tarifas desde desde 29 €/⁠mes al mes, está siempre disponible en la página de precios y planes para que un cambio de tarifa se refleje en un solo sitio y no quede desactualizado aquí.

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Última actualización: septiembre de 2026.